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EEUU mantiene su calendario de salida de Irak

Así lo ha asegurado el propio Obama en la primera visita del primer ministro iraquí a Washington tras la era Bush

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El presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró hoy que se mantiene la fecha de salida de las tropas estadounidenses de Irak, que se habrá completado para finales de 2011, pese a que habrá que pasar 'días duros' antes de llegar a eso.

Obama se reunió hoy por espacio de más de una hora con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, en un encuentro que, según había indicado la Casa Blanca, quería señalar la normalización de las relaciones entre los dos países.

Así, en una comparecencia conjunta en la Rosaleda de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense destacó que ambas naciones se encuentran dentro de una 'transición completa' en sus relaciones que se basarán en el respeto y los intereses mutuos. Los dos dirigentes resaltaron su interés en la colaboración y subrayaron que continuarán los esfuerzos conjuntos.

Obama, que en ocasiones anteriores ha instado al Gobierno iraquí a hacer más por lograr un verdadero reparto de poder y de los beneficios del petróleo entre las comunidades chií, suní y kurda, aseguró hoy que Bagdad ha logrado 'progresos sustanciales'.

No obstante, insistió en que 'Irak será un lugar más seguro y con más éxito si se convierte en un lugar donde todos sus ciudadanos puedan beneficiarse, incluidos todos los grupos étnicos y religiosos'.

Estados Unidos, apuntó, 'continúa apoyando los esfuerzos para integrar a todos los iraquíes en las fuerzas de seguridad y el Gobierno iraquí'.

El presidente estadounidense reiteró el compromiso de su país de retirar sus tropas de combate para finales de agosto del año próximo, y su contingente al completo para fines de 2011. En la actualidad, EE.UU. mantiene desplegados en Irak cerca de 128.000 soldados.

Obama citó la retirada de las ciudades el mes pasado como una muestra de que Estados Unidos cumplirá sus compromisos.

Advirtió que la violencia continuará en Irak y 'aquellos que quieren mantener el país dividido seguirán sus matanzas', pero aseguró que los insurgentes acabarán derrotados. La colaboración continuará en el camino para las próximas elecciones 'y haremos ajustes cuando sea necesario', aseguró.

Por su parte, el primer ministro iraquí, que visitaba Washington por primera vez desde que el presidente George W. Bush dejó el poder el pasado enero, reiteró su compromiso para el desarrollo de unas instituciones sólidas en Irak y para un verdadero reparto del poder entre suníes, chiíes y kurdos.

'Trabajaremos muy duro para impedir que florezca cualquier comportamiento sectario', prometió.

Maliki aseguró que las fuerzas de seguridad de su país han alcanzado una 'gran capacidad' para enfrentarse a las amenazas en su suelo e indicó que en estos momentos lo que Irak necesita es una mayor ayuda económica y mayores inversiones extranjeras.