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EEUU sopesa conceder ventajas fiscales a las telecomunicaciones

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Los legisladores estadounidenses van a estudiar un plan para ofrecer créditos fiscales a las empresas de Internet y telefonía móvil, como AT&T y Sprint Nextel, dentro de un paquete de estímulo más amplio para impulsar la debilitada economía del país.

La propuesta ofrecería un crédito fiscal del 10 por ciento a las empresas que están colocando Internet de alta velocidad en zonas rurales y con escasez de servicio, y un 20 por ciento para las que estén dispuestas a superar las velocidades actuales.

El senador John Rockefeller, un demócrata que participa en el Comité Financiero del Senado, propondrá la enmienda al paquete de 825.000 millones de dólares (unos 626.000 millones de euros) que el comité debate el martes.

Los créditos podrían solicitarlos proveedores de servicios como AT&T, Verizon Communications y Comcast, así como empresas de móviles como Sprint y T-Mobile, de Deustche Telekom.

Las empresas de telecomunicaciones han pedido créditos fiscales, en lugar del dinero en subvenciones, que ha sido la opción preferida por la Cámara de Representantes hasta ahora.

La Cámara ha aprobado 6.000 millones en subvenciones para los proveedores y otras empresas con el objetivo de fomentar la inversión en telecomunicaciones e Internet. La versión del Senado entregaría unos 9.000 millones de dólares en subvenciones.

La analista Jessica Zufolo, de Medley Advisors, señaló que la inclusión en el paquete de Internet inalámbrica era una victoria para la industria móvil.

"La industria del móvil nunca había sido el objeto de un tratamiento fiscal tan generoso por parte del Comité financiero del Senado para el desarrollo de servicios de datos a móviles", indicó en una nota a los inversores.

Aún así, aún no está claro si el comité incluirá en su texto la cuestión del suministro de acceso abierto, que requiere que los proveedores no discriminen el tráfico en función de aplicaciones o contenido.

La versión de la Cámara de Representantes,marincluyó esa orden, a la que la industria se oponía de forma incondicional.