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El EGO, una bocanada de aire fresco

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Los tonos flúor, las líneas urbanas y los patrones explosivos y trasgresores intiman hoy con las propuestas clásicas e incluso místicas en la XII edición de EGO, una bocanada de aire fresco dentro de Cibeles Madrid Fashion Week.

El futuro y pasado se fusionan en la colección de Alba Cardalda, diseñadora gallega, nacida en 1987, que se inspira en el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, en el Scalextric y en el grupo de música electrónica Kratwerk para realizar prendas que respira un aire deportivo muy urbanita.

Materiales tecnológicos como el PVC, el plástico, el tyvec o el charol "gloss", que cambia de tono, se mezclan con otros más tradicionales como el terciopelo hasta construir patrones de gran impacto visual, más de invierno que de verano.

"El color es el protagonista absoluto de la colección", explica en EFE la diseñadora, encargada de abrir la jornada. Y así verdes, amarilllos, azules, rosas y naranjas bailan con ritmo y sentido común en camisetas, pantalones y cazadoras masculinas y femeninas.

María Lemus y Víctor Alonso, bajo la firma María Ke Fisherman, defienden una colección callejera y deportiva, de aire rapera, confeccionada con goma elástica que rescatan de los calzoncillos y que se atreven a mezclar con hilo elástico y croché tejido a mano.

"Es una colección futurista, fluorescente, de líneas sencillas y muy sexy", explica Alonso, quien apuesta "por prendas coloristas y cómodas para sobrevivir a una sociedad gris, en la que se vislumbra cambios artísticos y culturales", puntualiza.

Ese aire futurista para presentar una novia robótica, subida en una moto y vestida con una minifalda y un 'top' con profundo escote en uve. Un modelo nupcial confeccionado con gomas y adornado con un velo corto que aparece con llamativos grafitis.

Las cremalleras, presentes en toda la colección, son un elemento puramente decorativo, que les sirve para impregnar las prendas con un halo sensual y muy sexy. Es más, en algunas camisetas se utilizan para exhibir los pezones.

Shen Lin, que por vez primera desfila en EGO, se inspira en la pintura de Zurbarán para confeccionar piezas que respiran misticismo y espiritualidad.

"Es una colección tan sencilla y misteriosa como el pintor español del siglo XVII, con la que pretendo vestir a la mujer con carácter y personalidad sin llamar la atención", explica el diseñador taiwanés.

Vestidos-habito y faldas en distintos largos los combina con camisas que presentas hermosos pliegues. Al igual que Zurbarán, en la paleta cromática de este diseñador está presente el blanco inmaculado, el amarillo, el ocre y el gris.

La colección de Bebas Closet representa un viaje emocional que va de la tristeza a la ilusión, a través de los colores y de los volúmenes.El negro, las transparencias y las siluetas lánguidas dan paso al color y los volúmenes que llegan sobre organzas y brocados.

"Una serie de vestidos blancos envueltos con siluetas dulces se encarga de interpretar el optimismo y la ilusión", apunta Belén Barbero, diseñadora de la firma, quien se ha ocupado de crear prendas con un estilo muy "lady", de aire "vintage".

¿Quién manda en la moda, el diseñador o el comprador?, se pregunta Moises Nieto, diseñador que lleva al Ego una colección inspirada en la forma de vestir de la servidumbre del hogar de los años 20 y 30.

"Creo que manda el comprador, él tiene el poder para elegir", afirma Nieto, quien propone uniformes de trabajo de líneas rectas y geométricas con doble sentido. Así surgen pulcras y serviciales camisas con cuellos abrochados y espaldas desnudas.

Las sisas cuadradas, los escotes triangulares y los plisados están presentes en muchas de sus propuestas. Interesante y simpático resulta un estampado modernista que exhibe la fachada de la SGAE.

Moises Nieto viste al hombre con un uniforme de camarero en rosa fucsia con magnas y talle muy corto, un patrón trasgresor.

"Amor Eterno" es el título de la colección de Ibai Labega, que apuesta por devolver a la figura masculina el gusto y la exquisitez de los patrones femenino. "Quiero sacar la parte más delicada del hombre partiendo de la mujer", asegura el diseñador de Bilbao.

Tejidos como el raso o la muselina, más propios de la confección femenina que masculina, adquieren importancia en sus diseños, al igual que los pompones de lana, presentes en jerseys y en una cazadora de paño.