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El ejercicio es clave para la supervivencia en el cáncer de mama

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Por Anne Harding

Un nuevo estudio demostró quelas mujeres que permanecen activas después de recibir eldiagnóstico de cáncer de pecho, incluso las que comienzan ahacer ejercicio tras recibirlo, tienen mejores posibilidades desobrevivir a la enfermedad.

"Cualquier cosa es mejor que nada. Observamos beneficioscon sólo un poco de ejercicio", dijo a Reuters Health ladoctora Melinda L. Irwin, de la Escuela de Medicina de la YaleUniversity, en New Haven, Connecticut, quien participó en elestudio.

Decenas de estudios en las últimas dos décadas mostraronque el ejercicio reduce hasta un 40 por ciento el riesgo dedesarrollar cáncer de mama, mientras que los últimos estudioshallaron que la actividad física aporta beneficios similares oaún mayores a la supervivencia de las mujeres con la dolencia.

Para comprender mejor la cantidad de tiempo y de ejercicionecesario para aumentar la supervivencia, el equipo estudió a933 mujeres que habían recibido el diagnóstico de cáncermamario entre 1995 y 1998. El seguimiento fue hasta el 2004.

El equipo halló que las mujeres que dedicaban por lo menosdos o tres horas a caminar de manera intensa por semana duranteel año previo al diagnóstico de cáncer de mama eran un 31 porciento menos propensas a morir por la enfermedad que aquellaspacientes sedentarias antes de recibir el diagnóstico.

Dos años después del diagnóstico, las mujeres que hacíanalguna actividad recreacional tenían un 64 por ciento menosriesgo de morir que las sedentarias, mientras que las quecaminaban por lo menos dos o tres horas por semana tenían un 67por ciento menos riesgo de morir que el resto.

Las mujeres que redujeron la cantidad de ejercicio trasrecibir el diagnóstico eran cuatro veces más propensas a morirpor cáncer de pecho que las que eran sedentarias y siguieronsiéndolo.

Pero las pacientes que eran sedentarias y comenzaron ahacer ejercicio después del diagnóstico redujeron un 45 porciento su riesgo de muerte.

Las mujeres con cáncer mamario que están bajo tratamientodeberían considerar el ejercicio como parte de la terapia, dijoIrwin, y asegurarse de dedicarle tiempo, aunque sólo seacomenzar con una caminata de 15 minutos día por medio.

Ser activo no mejora sólo la supervivencia, dijo Irwin,sino también el riesgo de enfermedad cardiovascular que puedeaumentar con el tratamiento. Esto eleva la calidad de vida delas mujeres de muchas maneras.

"Este estudio demuestra lo beneficioso que es elejercicio", finalizó la autora.

FUENTE: Journal of Clinical Oncology, 20 de agosto del 2008