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Elecciones en tres tres "Länder" a un mes de las generales en Alemania

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Seis millones de alemanes están convocados hoy a las urnas para las elecciones regionales en tres "Länder", el ensayo final a un mes de las generales para la canciller Angela Merkel, que se enfrenta al aspirante socialdemócrata y ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier.

Los resultados de Sajonia y Turingia (este del país) y el Sarre (fronterizo con Francia) serán la última señal directa del elector en la carrera por la Cancillería que se cerrará el 27 de septiembre.

Tras meses con los sondeos en contra, el Partido Socialdemócrata (SPD) precisa un triunfo para apuntalar el optimismo, fingido o no, de Steinmeier, quien dice no creer en pronósticos, sino en urnas.

La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y sus aliados de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) están catorce puntos por encima del SPD según el último "Politbarometer" -barómetro político de la televisión pública ZDF-.

Todo apunta a que las generales pondrán fin a la gran coalición que dirige Merkel desde 2005 y comportarán el relevo de Steinmeier por Guido Westerwelle, líder del Partido Liberal (FDP).

Pero no se descarta una reedición de la alianza entre CDU/CSU y SPD, si los grandes partidos siguen sin tener suficiente fuerza para apuntalarse en un cómodo socio menor y quedan obligados por la aritmética electoral a coaligarse entre sí.

En los tres estados en liza la CDU es la primera formación y en los tres se espera que defienda esa posición. Ello no le garantiza, sin embargo, que pueda seguir liderando sus respectivos gobiernos, ya que se le pronostican sensibles caídas de votos en dos "Länder" donde tiene aún mayoría absoluta, Turingia y el Sarre.

En Sajonia gobierna desde 2004 una coalición de la CDU con el SPD y las expectativas se centran en si se mantendrá esa alianza o habrá relevo de socio a favor del FDP, tal como quiere Merkel para Berlín.

El otro foco informativo es si el ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD) quedará esta vez fuera del Parlamento sajón, lo que significaría que pierde uno de los tres "Länder" -del total de 16- donde aún tiene escaños.

La máxima atención de cara a las generales la centran Turingia y el Sarre, donde una pérdida de la mayoría absoluta de la CDU, como se prevé, abrirá la puerta a múltiples posibles constelaciones, incluida una coalición entre el SPD y La Izquierda.

Sobre el papel, el SPD podría arrebatarle esos dos estados a la CDU, pero a un precio que tal vez no convenga a Steinmeier.

En Turingia se pronostica un descalabro al primer ministro, el conservador Dieter Althaus. La constelación más viable sería una coalición con el SPD, a no ser que éste partido se "atreva" a ser socio menor de un gobierno liderado por La Izquierda, segunda fuerza de ese y otros "Länder" del este.

Se trata de una opción peligrosa para Steinmeier, ya que ello implica insuflar nuevos bríos a La Izquierda, formación nacida de la disidencia socialdemócrata y el postcomunismo germano-oriental.

Liderada por el ex-presidente del SPD Oskar Lafontaine y el poscomunista Gregor Gysi, La Izquierda se ha alimentado del voto de castigo con los recortes sociales aplicados por las reformas del gobierno socialdemócrata-verde de Gerhard Schröder.

Steinmeier fue hombre de Schröder -y su ministro de la Cancillería- y representa aún el ala leal a su línea centrista.

Más peligroso aún para el SPD sería una alianza con La Izquierda aún a costa de recuperar el poder en el Sarre. El líder izquierdista de ese "Land" es Lafontaine, quien durante 14 años gobernó ahí como primer ministro, aún del SPD.

La Izquierda rompería así un tabú con su entrada en un gobierno del oeste, algo impensable hasta hace poco por sus raíces postcomunistas. Sería además un mazazo a todos aquellos del SPD que no han perdonado aún a Lafontaine su doble dimisión, como presidente del partido y ministro de Finanzas de Schröder, en 1999.

De ser así, a Steinmeier le esperan cuatro semanas de dura campaña contra una Merkel claramente superior y recordando a cada mitin que votar al SPD es reforzar La Izquierda, el heredero del régimen germano-oriental que levantó el Muro.