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Dos eliminaciones más ponen fin a una triste participación española en natación

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El relevo español 4x100 estilos y Marco Rivera cayeron eliminados en las series de la séptima jornada de natación de los Juegos Olímpicos de Pekín, con lo que la participación española ha finalizado con un balance paupérrimo: solo un finalista, Aschwin Wildeboer, en los 100 espalda.

El relevo femenino, con Nina Zhivanevskaya, que se despidió hoy de la alta competición internacional, en espalda; Mireia Belmonte, en braza; Angela San Juan, en mariposa; y María Fuster, en libre, fue último en su serie, si bien las dos primeras mantuvieron el ritmo de la semifinal hasta mediada la carrera.

Nina pasó en sexta posición y Belmonte perdió una plaza en favor de Francia. Tras los cien metros de San Juan y Fuster el puesto fue el octavo.

Zhivanevskaya logró 1:00.77; Belmonte, 1:10.46, para pasar en 2:10.85; San Juan, 1:00.08, para tocar en 3:11.31; y Fuster, 55.09, para hacerlo en 4:06.96.

El mismo cuarteto tiene el récord nacional con 4:05.98, vigente desde los Campeonatos de Europa de Eindhoven (Holanda) de marzo del año pasado.

El equipo de Australia pasó a la final con el mejor crono con Emily Seebohm, Tamee White, Felicity Galvez y Shayne Reese, con 3:57.94, y el de los Estados Unidos ganó la serie de las españolas con Margaret Hoelzer, Megan Jendrick, Elaine Breeden y Kara Lyn Joyce, con 3:59.15.

Entre ambos equipos se metieron las británicas con 3:59.14, que con Gemma Spoforth, Kate Haywood, Jemma Lowe y Francesca Halsall, batieron el récord de Europa que ellas mismas tenían desde los continentales pasados en 3:59.33.

En los 1.500 metros libre, Rivera no tuvo muchas opciones y fue último de su serie, lejos de su mejor marca, 15:08.48, que es el récord nacional, aunque la descalificación del esloveno Luka Turk le dio la séptima posición. En la suma de las series, Rivera fue vigésimo sexto.

El australiano Grant Hackett, que aspira en esta distancia a sumar su tercera medalla de oro consecutiva en la misma final en los tres últimos Juegos Olímpicos, Sydney, Atenas y Pekín, batió el récord olímpico con 14:38.92, que él mismo tenía desde hace cuatro años cuando en la capital griega paró el crono en 14:43.40.

El australiano, nacido en 1980, tiene el récord del mundo de los Mundiales de Fukuoka, en Japón en 2001, en 14:34.56.