Publicado: 23.07.2012 16:41 |Actualizado: 23.07.2012 16:41

La élite económica mundial evadió 17 billones de euros entre 2005 y 2010

Un informe de la Tax Justice Network denuncia cómo los bancos privados favorecen la fuga de capitales a paraísos fiscales. Algunos países en vías de desarrollo habrían podido pagar toda su deuda externa con el dinero e

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Han pasado ya cuatro años desde que Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y Barack Obama lanzaran desde la cumbre del G20 en Londres --al menos de boquilla-- la que se suponía iba a ser la madre de todas las batallas para acabar con los paraísos fiscales. El informe El precio de los paraísos revisado publicado el pasado fin de semana por la asociación británica Tax Justice Network pone a cada uno en su sitio.

Entre 2005 y 2010 la élite económica mundial consiguió evadir al menos 16,7 billones de euros en paraísos fiscales --25,6 según la estimación más pesimista--, lo que supera con creces al Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU y Japón juntos.

El informe, difundido por el dominical británico The Observer, y elaborado por el exdirector económico de la consultora Mckinsey, James Henry, revela el modo en que al menos esos 16,7 billones han conseguido escapar de todos los controles fiscales nacionales y han ido a parar a países como Suiza o las Islas Caimán con la ayuda de los bancos privados.

Según el documento, los 10 bancos más importantes del mundo -entre los que se encuentran el UBS, el Crédit Suisse y Goldman Sachs-, gestionaron sólo en 2010 unos 5 billones de euros, casi tres veces más que hace cinco años (1,9 billones).

Según las investigaciones de Henry --que cuenta con datos del Banco Mundial, las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional y los bancos centrales-- uno de los puntos más devastadores del informe es que en el caso de algunos países en vías de desarrollo, todo el capital fugado desde los años setenta serviría para cancelar por completo su deuda externa.

Se calcula que de Rusia se han fugado en torno a 640.000 millones de euros desde los años noventa  Otro de los puntos llamativos del estudio es el dedicado a los países productores de petróleo. Según Henry, la élite que controla el negocio de los hidrocarburos se ha cuidado mucho en los últimos años de hacer desaparecer su riqueza en cuentas de bancos con sede en paraísos fiscales en lugar de invertirlos en sus respectivos países. En Rusia, por ejemplo, se calcula han volado al menos 640.000 millones de euros desde principios de los años noventa.

Arabia Saudí y Nigeria serían otros ejemplos de petrodólares desaparecidos. Según el informe, desde mediados de los setenta han desaparecido 252.000 millones de euros del primero y 251.000 del segundo. "El problema es que los fondos de estos países los maneja un pequeño grupo de individuos muy ricos, mientras que la deuda la pagan los ciudadanos de a pie a través de sus gobiernos",  subraya el informe.

Para la Tax Justices Network, este tipo de transacciones financieras son un síntoma de que los estudios sobre desigualdades económicas en determinados países no son nada fiables. Según sus cálculos, 6,3 billones de esos capitales evadidos pertenecen a 92.000 personas, lo que significa el 0,001% de la población mundial.

"Estas estimaciones revelan que la desigualdad es mucho peor de lo que muestran las estadísticas oficiales, pero los políticos siguen pensando en que pueden ir transfiriendo por goteo la riqueza a la gente más pobre" explicó al diario John Christensen.

"Las estimaciones revelan que la desigualdad es mucho peor de lo que muestran las estadísticas"La situación se vuelve también extremadamente injusta en los países avanzados que con la crisis económica mundial han optado por reducir el gasto público y recortar salvajemente la inversión en políticas sociales para tratar de cuadrar las cuentas.

Segun el estudio, si los gobiernos consiguieran tasar al 30% el 3% de rentabilidad al año que se calcula que dan los casi 17 billones evadidos, obtendrían unos ingresos en torno a los 155.000 millones, mucho más de lo que invierten los países ricos en ayuda al desarrollo anualmente.