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El embajador israelí insiste en que la flotilla es sólo propaganda pro Hamás

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El embajador de Israel en España, Raphael Schutz, lamenta la participación de cuarenta cooperantes españoles en la segunda flotilla a Gaza, una expedición que, asegura, no es humanitaria, sino "una acción de propaganda y solidaridad con la banda terrorista Hamás".

En una entrevista con EFE, Schutz cree que el Gobierno español "ha tomado las medidas que podía" para evitar que ciudadanos del país participasen en la flotilla y "entiende bien" la postura israelí y su argumento de que este viaje no es más que un "disfraz".

Para el representante diplomático, las organizaciones que participan en la flotilla son "radicales" cuyo único fin es el de "deslegitimar a Israel" y solidarizarse con los "enemigos más crueles" que tiene no sólo su pueblo, sino también los palestinos, víctimas de la "opresión con mano de hierro" que practica Hamás.

Se trata, insiste, de un "mundo radical que está haciendo todo lo que esté a su alcance para machacar a Israel y ensuciar su imagen", y en el que incluye a los participantes españoles.

Raphael Schutz recuerda que Israel defenderá el bloqueo naval "legal" que hay sobre Gaza e impedirá la llegada de estos barcos, y advierte de que no hay un bloqueo "a medias", y que se tienen que interceptar todas las embarcaciones.

Asegura además que han ofrecido a estas organizaciones que lleven la ayuda humanitaria a puertos israelíes para después, una vez inspeccionada, transportarla a puestos fronterizos con la franja, pero los activistas "no quieren tener ningún contacto con Israel".

En cualquier caso confía en que no habrá un desenlace violento y no se repetirá lo ocurrido en la primera "flotilla de la libertad", en la que murieron nueve activistas turcos a manos de soldados israelíes.

"Hemos aprendido la lección", apunta el embajador, quien no obstante asegura que en aquella ocasión el ejército de su país actuó en "legítima defensa" contra el "ataque violento" de activistas de la ONG turca IHH, "vinculada también a organizaciones terroristas".

La postura de Israel, según Schutz, ha sido avalada incluso por Naciones Unidas, que ha advertido de que la flotilla "constituye un peligro de que escale el conflicto israelí-palestino".

Un conflicto que mantiene paradas las conversaciones entre las dos partes, aunque el embajador es optimista y cree que en los últimos días está habiendo una actividad internacional "muy intensa" que busca la fórmula para que vuelvan las negociaciones.

"Obviamente la flotilla es un elemento negativo" para un eventual regreso al diálogo, apunta Schutz, quien no obstante cree que buena parte de la comunidad internacional opina como Israel y se ha declarado "explícitamente en contra" de la expedición.

Por otra parte, el embajador cree que España no optará por reconocer el Estado palestino hasta que no haya un consenso europeo y no se produzca una solución negociada con Israel.

Al respecto, critica el recurso de los palestinos de acudir a los foros internacionales para pedir la declaración en lugar de buscar el acuerdo, cuando "la historia en la región nos enseña que nada se puede conseguir sin negociación y nada se puede conseguir a través de los foros multilaterales", a no ser que se busque sólo un valor "simbólico"

"El Gobierno español tiene muy clara nuestra posición" y la UE no quiere llegar al momento de declarar el Estado palestino "con división", añade.

A pocos días de que finalice su periodo como embajador -dejará de serlo el 15 de julio-, Schutz hace un balance positivo de las relaciones España-Israel, de las que se han cumplido veinticinco años, un periodo relativamente corto si se compara con los "quinientos años de desencuentros" desde la expulsión de los judíos en España.

España e Israel tienen que invertir más en sus relaciones económicas y culturales según el embajador, para quien el "español de la calle" casi no conoce Israel "fuera del contexto del conflicto" con Palestina, "y eso hay que corregirlo".

Ante la posibilidad de que el secretario general para la Presidencia, Bernardino León, se convierta en el enviado especial de la UE para el sur del Mediterráneo, cree que sería una "elección muy buena" y recuerda que este nuevo cargo deberá coordinarse con el emisario encargado del conflicto árabe-israelí y dialogar también con las autoridades israelíes.