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El embajador de Sudán ante la ONU dice que la Corte Penal intenta frustrar la paz en Darfur

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El embajador de Sudán ante la ONU, Abdelmahmud Abdelhamlim, consideró hoy que la nueva orden de arresto por genocidio dictada contra el presidente sudanés, Omar al Bachir, es un intento de la Corte Penal Internacional (CPI) de frustrar la paz en Darfur.

En una conversación telefónica con Efe, Abdelhalim subrayó que la CPI procura "destruir el futuro del país y abortar el proceso de paz en Darfur".

De esta forma, reaccionaba el responsable sudanés a la emisión hoy por parte del tribunal internacional de una segunda orden de detención contra Al Bachir en la que se agregan tres nuevos cargos de genocidio por los crímenes cometidos en la región occidental sudanesa de Darfur.

Sobre Al Bachir ya pendía una orden de arresto, emitida el 4 de marzo de 2009, por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Para Abdelhalim, "lo que hace la CPI es un intento desesperado de arruinar a Sudán".

Además, el responsable sudanés destacó que la nueva resolución "no importa a Sudán y no añade nada nuevo" y "no tiene ningún valor", además de instar a los "países partidarios de la paz" a que se enfrenten a la CPI y a sus decisiones.

La nuevas imputaciones contra Al Bachir se refieren a los presuntos genocidios cometidos contra los grupos étnicos de los Fur, los Masalit y Zaghawa de Darfur, víctimas de "asesinatos, torturas e incalculables daños psicológicos", supuestamente ordenados por el presidente de Sudán, según un comunicado de la CPI.

El tribunal ha dejado claro que la segunda orden de arresto es complementaria a la anterior y por tanto no la revoca.

Hasta el día de hoy, las órdenes de arresto han sido ignoradas por las autoridades de Sudán, que no ha suscrito el Estatuto de Roma por el que se fundó la CPI y que entró en vigor en 2002.

La guerra en Darfur, que estalló en 2003, ha causado ya al menos 300.000 muertos y obligado a 2,7 millones de personas a abandonar sus comunidades de origen, según datos de la ONU.