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Emotivo homenaje a las víctimas del terrorismo en Vitoria

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El Teatro Principal de Vitoria fue este domingo escenario del III Acto Institucional de Homenaje y Reconocimiento a las Víctimas del Terrorismo organizado por el Gobierno Vasco, que congregó por primera vez a todas las asociaciones y colectivos de víctimas del país.

Setecientas víctimas y familiares estaban invitadas y el aforo del teatro de 900 personas se quedó pequeño para acogerles a ellos y a los representantes sociales, políticos e institucionales que se sumaron al homenaje.

Para el lehendakari, Patxi López, era su primer homenaje a las víctimas en calidad de máximo representante institucional vasco.

Inició su intervención, la que cerró el acto, con una mención especial a los lehendakaris que le precedieron presentes en el acto, Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza y Juan José Ibarretxe, y aprovechó para hacer un llamamiento por "la deslegitimación de la violencia" y para no "dejar impune a la ideología" que fuerza a los terroristas a serlo.

"Nadie nace queriendo ser un asesino terrorista, es un acto de voluntad. Para eso hace falta un largo viaje. Un camino allanado por la desidia social ante la sangre ajena, un sendero por el que han empujado a muchos jóvenes vascos los aplausos de otros ciudadanos", declaró López.

"Hay ideas que son alas para volar hacia la violencia. El terrorista mata con bombas y se defiende con falsas ideas. Ideas compartidas por otros que los utilizan como arietes".

El lehendakari animó a denunciar "todas las ideas que reniegan de la convivencia", y "todas las propuestas políticas que renuncian a las normas democráticas para imponer por atajos totalitarios y violentos sus objetivos".

Aunque aseguró que "estamos ganando la batalla a los terroristas" a quienes "les queda poco tiempo", puso especial énfasis en la necesidad de "reforzar nuestras convicciones democráticas, extender los valores que dignifican la condición humana y desterrar actitudes totalitarias para que nunca más el hierro ensangrentado esté en manos de ciudadanos vascos".

En este punto hizo mención a los tiempos en los que tras un atentado terrorista "no surgían voces de protesta" y en los que, en una alusión poco esperada a la guerra sucia contra ETA, hizo referencia a los momentos en que "se buscaron atajos indefendibles para atacar al terrorismo". "Atajos que nos hicieron más débiles frente al horror", dijo.

MAPA DE LAS VÍCTIMAS

viuda del ex-gobernador de Guipuzcoa Juan María Jauregui - anunció el inicio de una nueva etapa en el trabajo que realiza su departamento en la que la que al sufrimiento dará paso la memoria, con la elaboración de un mapa que destacará en la cartografía del territorio vasco los lugares "en los que se honra la memoria de los asesinados por la barbarie terrorista".

Un vídeo puso imagen a lugares en los que cayeron asesinados víctimas de ETA y después, seis familiares de víctimas expusieron sus razones y sus sentimientos ante los congregados.

Allí estuvieron la viuda del agente de la guardia civil Juan Manuel Piñuel, de 41 años y asesinado en Legutiano (Álava) el 14 de mayo de 2008; la esposa de Luis Conde de la Cruz, brigada del Ejército de Tierra asesinado el 22 de setiembre de 2008 en Santoña (Cantabria); la hija del empresario Inaxio Uria, asesinado en Azpeitia el 3 de diciembre de 2008; la viuda del inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles, asesinado en Arrigorriaga (Vizcaya) el 19 de junio de 2009 a la edad de 49 años.

En último lugar intervinieron el padre y la madre del agente de la guardia civil, Diego Salvá, asesinado en Mallorca el 30 de julio pasado. Su madre, Montse Lezaun tuvo uno de los discursos más emotivos. Fue improvisado porque no estaba previsto, y emocionante porque expresó su deseo de detentar durante "mucho, mucho tiempo" el título de ser la madre "de la última persona asesinada por ETA".

"Que yo sea la última, que Diego sea el último, porque una madre nunca se cansa de esperar (...) Desde el 30 de julio ostento un título que me gustaría mantener mucho, mucho, mucho tiempo. Soy la madre de la última persona asesinada por ETA".