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ENFOQUE-Aumentan suicidios en Asia por la crisis financiera

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Por Tan Ee Lyn y Kim Junghyun

Chan Kiu-hung pensó ensuicidarse cuando descubrió que sus ahorros jubilatorios habíandesaparecido con el colapso de Lehman Brothers.

"Estaba desesperada. Perdí el apetito y no podía dormir enabsoluto. Perdimos todo nuestro dinero. Fue muy doloroso," dijoChan, quien dejó su jubilación para trabajar como empleadadoméstica, y su esposo como ascensorista, para poder llegar afin de mes.

Según los expertos, los suicidios generalmente aumentan entiempos de problemas económicos y los asiáticos seríanparticularmente susceptibles, ya que la región tiene los másaltos índices de suicidios del mundo.

Con esto en mente, los gobiernos asiáticos están creandolíneas gratuitas y centros de atención para ayudar a aquellosmás afectados por la crisis financiera y la subsiguienterecesión económica.

En Corea del Sur, un operador de trenes suburbanos estáinstalando puertas para bloquear el acceso a las vías delferrocarril debido al marcado aumento de personas que sesuicidan arrojándose a ellas.

En Asia, millones de personas perdieron sus empleos y losjubilados y otros pequeños inversores fueron despojados de losahorros de toda su vida debido al desplome de los mercadosbursátiles y al colapso de los fondos de inversión.

Desde que toda la fuerza de la crisis financiera golpeó lascostas de Asia a fines del año pasado, Paul Yip, unespecialista en salud mental y prevención de suicidios de HongKong, ha visto un salto en el número de pacientes que asisten asu clínica en busca de ayuda para lidiar con el colapso.

"El trabajo es muy importante para el asiático porque notenemos una seguridad social muy buena y perder el trabajo deuno está asociado con la pérdida del respeto de los demás. Demodo que el trauma puede ser enorme," dijo Yip.

Al mismo tiempo, agregó el especialista, a muchos asiáticosles avergüenza buscar ayuda profesional.

"En occidente la terapia (psicológica) es muy común. Aquí,se piensa que estás loco si consultas a un psiquiatra. Losasiáticos tienden a no ser tan expresivos y la depresión estámuy sub-diagnosticada," dijo Yip.

Entre las naciones desarrolladas, Corea del Sur y Japónpresentan los índices de suicidios más altos del mundo, con24,8 y 24 de cada 100.000 personas, respectivamente, seguidospor Bélgica con 21,3 y Finlandia con 20,35. El índice deEstados Unidos es de 11,1.

SUICIDIOS EN LAS VIAS DEL TREN

En Corea del Sur el índice de suicidios casi se duplicódurante la crisis financiera asiática de hace 10 años, algo delo que los expertos responsabilizan al estrés causado por lapérdida laboral y de ingresos.

En momentos en que Corea del Sur se prepara para entrar ensu primera recesión en una década y las exportaciones sufren lamayor caída de su historia, el Ministerio de Salud del paíslanzó un programa de prevención de suicidios.

Los funcionarios se mostraron preocupados cuando las cifrasde la cartera sanitaria mostraron que el número de personas quehabía contemplando suicidarse debido a problemas económicoscasi se había duplicado en el 2008, comparado con el 2007.

"Existe una conexión fundamental entre las dificultadeseconómicas y nuestro elevado índice de suicidio", dijo unfuncionario del ministerio, quien pidió no ser nombrado.

El funcionario dijo que el plan, que solicita el aumentodel número de profesionales de atención médica y centros deorientación psicológica, apunta a reducir la tasa de suicidiosen un 20 por ciento para el 2013.

Por su parte, Seoul Metro, el operador de subterráneos queadministra cuatro líneas en la capital surcoreana, estáinstalando puertas automáticas en los andenes de las estacionespara evitar que las personas se maten arrojándose frente a lostrenes.

"En lo que va de este año, ha habido un número mayor desuicidios en subterráneos que lo usual y creo que esto reflejael sombrío clima social", dijo un funcionario de Seoul Metro,quien pidió el anonimato debido a lo delicado del asunto.

"La instalación de puertas corredizas es la única forma debloquear inicialmente los intentos de suicidio de quienessaltan desde el andén. De modo que adelantamos un año el planasí que se instalarán puertas corredizas en todas lasestaciones que manejamos antes de fin de año," añadió.

LINEAS DE ATENCION AL SUICIDA

En Japón, se espera que aproximadamente medio millón detrabajadores contratados sean despedidos en seis meses hastaabril. El centro industrial de Aichi en el centro de Japón,hogar de las fábricas automotrices de Toyota y otrosfabricantes, se ha visto particularmente golpeado.

Un funcionario de Aichi informó que el número de personasque lleva sus problemas a centros de salud mental aumentó casi15 por ciento en diciembre, comparado con el mismo período del2007.

El índice de suicidios de Japón aumentó pronunciadamentedurante la severa recesión de fines de la década de 1990,cuando colapsaron las garantías de empleo vitalicio. Huboreducciones en masa y a los egresados universitarios lescostaba mucho encontrar empleo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las tasasde suicidio aumentaron un 60 por ciento en los últimos 45 añosa nivel mundial y el 90 por ciento de los casos están asociadoscon la depresión y el abuso de sustancias. Cada año se suicidanun millón de personas.

Hong Kong lanzó líneas gratuitas especiales en octubre paraayudar a las personas que sufren por la crisis financiera yeste mes abrió "clínicas para la depresión" en algunoshospitales públicos.

"Las clínicas fueron abiertas para recibir a más personasque padecen depresión debido a la crisis. El gobierno tambiénha encargado más medicamentos antidepresivos," dijo WilliamChui, director de educación de la Sociedad de FarmacéuticosHospitalarios.

Los médicos en Hong Kong dicen estar recibiendo máspacientes con síntomas psicosomáticos, como diarrea, zumbidosen los oídos, jaquecas, falta de aliento, insomnio y dolores depecho.

"La situación se está desbordando hacia las casas. Vemos aparejas discutir cuando el verdadero problema es la inseguridadlaboral," dijo el psiquiatra Dominic Lee en Hong Kong.

Pinky Yung, de un centro local de Caritas, dijo que muchaspersonas perdieron todos o casi todos sus ahorros. Otros sequedaron sin sus negocios, empleos o cargan con múltipleshipotecas.

De los 2.301 pacientes que el centro atendió desde mediadosde octubre, el 8 por ciento tenía pensamientos suicidas,informó la entidad.

"Muchos de ellos fueron muy ahorrativos en el pasado y hanperdido todo su dinero y la seguridad que han construidodurante toda su vida," dijo Yung.

"Los que gozan de apoyo familiar, pasatiempos y trabajo selas arreglan mejor, pero aquellos sin esos sostenes se deprimenmucho. La mayoría son de mediana edad así que no pueden volvera ganar el dinero que perdieron. Sus problemas ahora son elinsomnio, la inseguridad y lo que va a ocurrir en el futuro",añadió.