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Una entidad con demasiado riesgo en el sector inmobiliario

Su tasa de morosidad se ha multiplicado por diez en el último año

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Caja Castilla La Mancha (CCM) es una entidad mediana que apenas acapara el 1% del sistema financiero español, pero que en los últimos años se ha involucrado en operaciones, la mayoría inmobiliarias, que superan con mucho su cuota de mercado. En las épocas buenas ese exceso de riesgo no le supuso problema alguno, pero ahora que ha explotado la burbuja inmobiliaria, esos riesgos se le han multiplicado hasta el punto de que puede requerir este año el 9% de los avales totales que el Estado estaba dispuesto a dar a todas las entidadesfinancieras españolas.

Al término de 2007, contaba con una tasa de morosidad mínima y envidiable del 0,49%. Un año después, la había multiplicado casi por diez veces, según fuentes del sector, ya que la caja no ha hecho público este dato hasta el momento. Aun así, sus números siguen siendo solventes, por el momento. En 2008 tuvo unos beneficios de 30,6 millones de euros, pese a haber pasado un año muy difícil en el que los continuos rumores sobre su posible quiebra le hicieron perder depósitos en el último trimestre del año. Aun así, mantiene 17.000 millones en depósitos y su cartera crediticia roza los 18.700 millones.

Son precisamente sus riesgos de financiación los que le han llevado a este punto, según fuentes del sector, que recuerdan que ha estado involucrada en las caídas de las inmobiliarias más grandes de España y aseguran que ha accedido a participar en demasiados proyectos a petición del Gobierno de José Bono en su momento y José María Barreda en la actualidad.

CCM había prestado 100 millones de euros a Martinsa, más de 130 millones a Román Sanahuja (hasta hace unos meses principal propietario de Metrovacesa) y era uno de los mayores financiadores de la inmobiliaria Tremón, que ha quebrado. Además, tiene una participación del 10,8% en Global Cartera de Valores, una promotora que ha presentado concurso de acreedores y que es propietaria de un 5,9% de Colonial, cuyo control ha tomado la banca ante su abultada deuda.

CCM se ha destacado en los últimos años por dar elevada financiación a los grandes empresarios de la región, que en su mayoría eran promotores y que ahora están pasando momentos muy difíciles y que no pueden, en muchos casos, devolver sus créditos.

Buena parte de los problemas que tiene la caja proceden de su corporación industrial CCM Corporación (igual que le ocurrió a Banesto en su momento). Esta filial le debe más de 300 millones de euros y tiene entre sus participaciones algunas que no terminan de salir adelante. Entre ellas, está su participación en el aeropuerto de Ciudad Real a través de CR Aeropuertos.

CCM tiene el 25% de esta sociedad y lleva meses intentando venderla para hacerse con algo de liquidez, pero no lo consigue. Lo peor de este proyecto no es la participación directa que tiene en él, sino que ha financiado la compra de sus acciones en esta sociedad a otros muchos promotores que ahora están ahogados.

Entre los principales clientes de CCM están los empresarios Domingo Díaz deMera (principal propietario de Global Cartera de Valores), la familia Sanahuja, Félix Abánades (presidente de Rayet) y Luis Delso (presidente de Isolux).

100 millones prestados a Martinsa

La inmobiliaria presentó el verano pasado la mayor suspensión de pagos de la historia de España.

130 millones a Román Sanahuja

El hasta hace poco propietario de Metrovacesa ha tenido que ceder la mayoría del capital de la inmobiliaria a la banca, ante la imposibilidad de hacer frente a sus deudas.

Un 10,8% en Global Cartera

Otra promotora que ha presentado concurso de acreedores y es propietaria de un 5,9%, que también ha quedado en manos de los bancos.

25% en el aeropuerto de Ciudad Real

El aeródromo empezó a operar el pasado otoño, pero los desarrollos urbanísticos que llevaba aparejados han quedado paralizados por la crisis del ladrillo.