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ENTREVISTA-Investigador malaria celebra éxito luego de 24 años

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Por Kate Kelland

Para Joe Cohen, un científicoinvestigador de GlaxoSmithKline que pasó 24 años intentandocrear la primera vacuna contra la malaria, el 18 de octubre del2011 quedará marcado como un día fabuloso.

"Hubo muchas idas y vueltas y momentos en los que pensé'¿podemos hacerlo? ¿debemos continuar? ¿o simplemente esdemasiado difícil?'", dijo a Reuters el experto, mientras los datos sobre su exitosa vacuna RTS,S eran presentados en unaconferencia internacional sobre malaria en Estados Unidos.

"Pero hoy me siento fabuloso. Este es el sueño de cualquiercientífico; ver el trabajo de tu vida realmente traducido en unmedicamento (...) que puede tener este gran impacto en la vidade las personas. Tengo mucha suerte", aseguró.

Los datos sobre la etapa final del ensayo clínico sobre laRTS,S, también conocida como Mosquirix, demostraron que reducea la mitad el riesgo de los niños africanos de contraermalaria, lo que puede convertirla en la primera vacuna exitosacontra la mortal enfermedad.

Si bien los científicos dicen que no es un "santo remedio"y no pondrá fin por sí misma a la infección causada por elmosquito, el producto es considerado un arma crucial para lalucha contra la malaria que podría acelerar el camino hacia unaeventual erradicación de la enfermedad.

La malaria es causada por un parásito presente en la salivade los mosquitos. La enfermedad causa la muerte de más de780.000 personas por año, en su mayoría bebés o niños muypequeños en Africa.

La vacuna de Cohen comienza a funcionar en el punto en queel parásito entra en la sangre humana luego de la picadura deun mosquito. Al estimular la respuesta inmune, puede evitar queel parásito madure y se multiplique en el hígado.

Sin esa respuesta, el parásito vuelve a entrar en eltorrente sanguíneo e infecta a los glóbulos rojos, provocandofiebre, dolor corporal y, en algunos casos, la muerte.

Aunque el trabajo científico de Cohen se desarrollóprincipalmente en Bélgica, donde administra un laboratorio deGSK, las últimas etapas de los ensayos de la RTS,S secondujeron en Africa, el lugar más afectado por la malaria.

En sociedad con la Iniciativa para una Vacuna contra laMalaria (MVI por su sigla en inglés) de la organización sinfines de lucro PATH, GSK realizó el mayor experimento médico enel continente, con la vacuna probada en cerca de 16.000 niñosen siete países.

Cohen dijo que si todo sale de acuerdo con lo previsto,RTS,S podría ser patentada y distribuida en el 2015.

EXAMEN DE CONCIENCIA

Al recordar el largo y lento desarrollo de la vacuna, elbiólogo molecular de 68 años se ríe de lo ingenuo que fuecuando aceptó la ardua tarea por primera vez.

Era el 1 de abril de 1987 cuando su jefe en la compañíafarmacéutica, entonces llamada Smith, Kline & French, le pidióencabezar un programa de investigación sobre una vacuna contrala malaria, justo después de que una inmunización experimentalen etapa inicial había fallado en una prueba.

"Desafortunadamente, no fue un gran éxito. Sólo unvoluntario entre varios que fueron vacunados quedó protegido.Por eso, después de algo de optimismo, hubo una especie deexamen de conciencia", afirmó.

"Realmente no sabía mucho sobre la malaria, aparte de laenorme responsabilidad médica que representaba. Pero sentí queestaba asumiendo un enorme desafío científico y eso eraemocionante para un científico relativamente joven", agregó.

También lo atraía la idea de hacer algo significativo entérminos de salud global.

Un cuarto de siglo más tarde, Cohen dijo que "nunca soñóque iba a llevar tanto tiempo".

Fue prudente al destacar que este es sólo el primer paso,al igual que algo nuevo para el mundo. GSK, MVI y otros gruposde investigadores y laboratorios ya están trabajando en nuevasgeneraciones de vacunas y en otras formas de fabricar dosiscontra la malaria, con las que esperan mejorar la tasa de éxitode la RTS,S, actualmente cercana al 50 por ciento.

"El trabajo no está terminado, eso es seguro", enfatizó.