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Envejecer en EEUU genera más problemas de vivienda

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Por Lynn Adler

Amma Holmes esperaba pagar la hipoteca de su casa de Tampa, Florida, en los próximos años. Pero en cambio, ha perdido su trabajo y sus dos hijos adultos se han visto obligados a mudarse de nuevo con ella para ayudarla a pagar sus cuentas.

No es la única.

Por primera vez en generaciones, envejecer significa cargar con una mayor deuda hipotecaria y menos ahorros al jubilarse, gracias al derrumbe inmobiliario y al creciente desempleo entre quienes tienen más de 45 años.

La edad media de las personas en busca de ayuda para devolver sus préstamos y evitar ejecuciones de CredAbility, una asesoría nacional en créditos sin ánimo de lucro con base en Atlanta, aumentó a 48 desde los 46 años del año pasado y los 43 en 2006.

Holmes, de 53 años, modificó su hipoteca a principios de año, reduciendo sus pagos mensuales a 375 dólares (unos 300 euros) al mes. Pero perdió su trabajo en el Hospital General de Tampa y sus hijos se mudaron con ella para ayudarla a pagar la deuda.

"Habría terminado de pagar mi casa en 2014", dijo, pero después de la reestructuración de su hipoteca la fecha se ha retrasado hasta 2036. "Me siento bien en cuanto al cambio, pero es como volver a empezar de nuevo", agregó.

Holmes compró su casa en 1993, pero la refinanció en 2006 con una hipoteca a tipo ajustable y tuvo problemas para realizar los pagos cuando le redujeron la carga horaria en su trabajo.

Con la reducción salarial, "me atrasaba permanentemente por el nivel de mi ingreso. No tenía mucho para pagar", dijo Holmes, que está buscando un nuevo puesto en el hospital donde ha trabajado durante más de 20 años.

Los propietarios de casas de avanzada edad son los que mayor dificultad encuentran para devolver sus préstamos, a lo que se añade que tienen menos años para recuperar el capital y reemplazar los ingresos perdidos.

El desempleo está cerca de niveles récord entre personas de 45 años o más, justo cuando llegan a la edad con mayores ingresos. Las fuertes pérdidas de empleo y las crisis en los mercados financieros han disuelto las pensiones, aumentado los costes médicos y asfixiando el gasto.

"La gente de esta edad espera que su casa esté pagada para el momento de su jubilación, pero están en una situación completamente opuesta: el riesgo de perder la casa en la que han invertido años y tal vez décadas de pagos responsables", dijo Gail Cunningham, portavoz de la Fundación Nacional de Asesoría en Créditos en Silver Spring, en Maryland.

EL LADO OSCURO DEL AUGE

La proporción de propietarios de mayor edad con hipotecas creció durante los años de auge inmobiliario, cuando obtener préstamos era mucho más fácil y comprar segundas casas o capitalizar el valor de una propiedad era la norma.

Para 2007, en las primeras etapas de la peor debacle inmobiliaria desde la Gran Depresión, un 53 por ciento de las casas con propietarios de 50 años o más estaban hipotecadas, respecto al 34 por ciento de las dos décadas anteriores, dijo el AARP citando datos de la Universidad de Harvard.

Y un porcentaje aún mayor de esas personas está sin trabajo o tiene más deudas, ya que a menudo acumulan deudas con sus tarjetas de crédito mientras tratan de hallar un empleo acorde a su experiencia.

Los trabajadores de entre 55 y 64 años obtuvieron unos ingresos medios semanales más altos, seguidos de los de entre 45 y 54, según datos trimestrales de la Oficina federal de Estadísticas Laborales.

Pero el desempleo en estos grupos está en unos niveles inéditos desde el período de posguerra: un 7,7 por ciento en el grupo de 45 a 54 años, poco menos del récord del 8 por ciento del último diciembre, y un 7,1 por ciento de los trabajadores de 55 años o más, ligeramente por debajo del récord alcanzado en diciembre del 7,2 por ciento.

EMPEZAR DE NUEVO

Por primera vez, los bajos ingresos debido al desempleo fueron los principales impulsores de la asesoría en créditos el año pasado, dijo Cunningham.

"Antes de eso, la razón principal siempre había sido la mala gestión financiera", indicó.

El pasado año, aproximadamente un cuarto de los 4 millones de consumidores que NCFF ha asesorado buscaron ayuda por problemas hipotecarios. Más de la mitad de los titulares de esas hipotecas tenía 45 años o más.

Los planes de jubilación se han congelado, ya que muchos de los hipotecados de avanzada edad buscan trabajos a tiempo completo o parcial para complementar sus ingresos.

Dado que muchos están "recibiendo un duro golpe tanto en el valor de sus hogares como en sus ahorros de jubilación, estamos viendo que mucha gente sale de la clase media", dijo David Certner, director de política legislativa de AARP.

La caída de los precios de los bienes raíces en un 30 por ciento de media respecto a los máximos de 2006 ha diezmado también el capital de muchos titulares de hipotecas, cerrando otra fuente de fondos para gastar e imposibilitando la refinanciación.

"No hay capital disponible para realizar las renovaciones y mejoras u otros gastos de consumo", dijo John Taylor, presidente y director ejecutivo de National Community Reinvestment Coalition en Washington.

Hacer que la prevención de ejecuciones sea obligatoria para los hipotecados es clave para estabilizar los precios de las viviendas, ayudar a los propietarios más ancianos y fomentar el crecimiento económico futuro, declaró.

Craig Thomas, alto economista de PNC Financial Services Group en Pittsburgh, dijo que aunque la crisis financiera se ha detenido en algunos mercados inmobiliarios, otros con altas concentraciones de propietarios de avanzada edad, como Florida o la parte norte del medio oeste, aún están en problemas.