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Los equipos de F-1 y Ecclestone discuten por dinero

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El tortuoso inicio de temporada de la Fórmula Uno continuó el viernes cuando salió a la luz una discusión sobre dinero entre los diez equipos y el jerarca comercial, Bernie Ecclestone.

La Asociación de Equipos de Fórmula Uno (FOTA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado para aclarar las informaciones aparecidas sobre una tempestuosa reunión con Ecclestone, de 78 años, en Londres antes del Gran Premio de Australia de este fin de semana, que abre la temporada.

"El propósito de la reunión era discutir el pago de dinero adeudado por CVC (los propietarios efectivos de los derechos comerciales de la Fórmula Uno) a los equipos y relativo a sumas debidas de los campeonatos 2006, 2007 y 2008", declaró.

Ecclestone lo rebatió. Un comunicado colgado en la web oficial de la Fórmula Uno (www.formula1.com) por su Administración de la Fórmula Uno (FOA) acusó a la FOTA de realizar comentarios "inexactos y engañosos".

"Ni CVC ni la FOA debe ninguna cantidad a ningún equipo", afirmó.

El presidente de McLaren, Ron Dennis; el jefe del equipo Renault, Flavio Briatore; y el vicepresidente de la FOTA, John Howett, se habían reunido con Ecclestone el 18 de marzo.

El diario británico Times informó posteriormente que Briatore y Dennis habían amenazado con organizar un boicot de la carrera del domingo si Ecclestone no pagaba.

Ecclestone amenazó a cambio supuestamente con cancelar el avión charter que lleva los coches a Melbourne.

Martin Whitmarsh, que ha ocupado el puesto de Dennis como jefe de equipo de McLaren, dijo a Reuters que nunca había estado en cuestión que su equipo boicoteara la carrera.

Añadió que aunque él no había estado en la reunión, creía que la versión de los acontecimientos de Ecclestone había sido "relativamente dramática".

"Hay un montón de tensión en este clima con un montón de equipos a los que deben un montón de dinero", declaró. "Creo que es un tema entre los equipos y Bernie que necesita resolverse urgentemente".

La carrera en Melbourne ya se había visto eclipsada por las protestas sobre la legalidad de los coches de Brawn GP, Toyota y Williams, mientras que en el período previo ya hubo otra polémica sobre los planes de conceder el título de pilotos al ganador de la mayoría de las carreras, en lugar de al que tuviera más puntos.

Ese plan, presentado por Ecclestone, fue pospuesto una temporada tras la resistencia de los equipos.