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Un escrache en la sede del PP contra la reforma de la ley del aborto termina en casa de Gallardón

Centenares de personas han protestado a favor de la interrupción del embarazo "libre y gratuito". La movilización ha acabado con dos detenidos.

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Con las manos formando un triángulo como símbolo del vientre materno cientos de personas han realizado 'un escrache al control sobre el cuerpo de las mujeres' frente a la sede central del PP, en la madrileña calle de Génova. Durante varios minutos han cortado la vía para para exigir al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, el 'aborto libre y gratuito' ante la reforma de la legislación actual que lleva a cabo este departamento. Así también se lo han hecho saber al ministro en las inmediaciones de su casa donde ha concluido la protesta con otro escrache. La protesta ha terminado con dos personas detenidas. Los arrestados son dos hombres mayores de edad, informa Efe.

Los asistentes, convocados a través de las redes sociales para llevar a cabo lo que han denominado como un 'escrache feminista' han portado pancartas a favor del derecho de la mujer a decidir sobre la interrupción voluntaria del embarazo y han realizado una larga pitada contra el titular del Justicia.

Tras varios momentos de forcejeo y tensión entre la Policía Nacional y los manifestantes, finalmente, éstos han invadido la calle Génova, llegando a sentarse en el asfalto e impidiendo el paso de los vehículos entre la plaza de Colón y la de Alonso Martínez. Ha sido entonces cuando los agentes han establecido un cordón que impedía el paso de los activistas hasta la puerta de la sede del PP .

'Abortar no es una decisión que se tome a la ligera, que no nos criminalicen'  'Aborto legal para no morir', 'Nosotras parimos, nosotras decidimos' y 'Madre libre. Los vientres libres harán hombres libres' son algunos de los mensajes que se han podido leer en las pancartas de los manifestantes, muchos de ellos con camisetas y banderas moradas.

'Abortar no es una decisión que se tome a la ligera, que no nos criminalicen porque la interrupción libre del embarazo, que es como se llama de verdad, no es un asesinato', expresa para Público Ana Serrano. 'Además, estamos en un Estado aconfesional por lo que la Iglesia no debe inmiscuirse en las decisiones que afectan a los ciudadanos', añade su compañero Roberto Ramírez, uno más de los bastantes hombres que también se han sumado a la protesta.

Una de las mujeres que ha acudido al acto, Dolores González, califica de 'irracional' y 'vergonzosa' la reforma anunciada por el Ejecutivo, a quienes acusa de ser 'los primeros que no cumplen las leyes constitucionales', al no ofrecer ni sanidad ni educación públicas ni una vivienda digna a los ciudadanos.

'Lo mínimo que se merece una persona es que la quieran al nacer'

'Soy madre de familia numerosa y matrona en un hospital, pero, además de que las mujeres tenemos derecho a decidir, creo lo mínimo que se merece una persona es que la quieran al nacer', expresa María Rengel que porta una pancarta en solidaridad con las mareas blanca y verde (por la sanidad y educación respectivamente). 

Además de la sonora pitada que han dirigido a la cúpula del PP, los asistentes han gritado lemas como 'Aborto libre y gratuito', 'No al aborto clandestino' y 'Fuera rosarios de nuestros ovarios', así como el ya conocido 'Que no, que no, que no nos representan'.

Tras leer el manifiesto los convocantes del escrache han acordado abandonar la zona pacíficamente. Sin embargo, al menos un centenar de ellos ha decidido continuar la protesta frente al domicilio del ministro de Justicia que vive próximo a la plaza de Tribunal. Allí han permanecido gritando 'vergüenza', 'aborto libre' o 'fuera el aborto del Código Penal' hasta que la Policía ha desalojado la vía.

El domicilio particular del ministro, cercano al lugar donde se ubica la sede nacional del PP, estaba custodiado por media docena de agentes de la Policía Nacional. Las Fuerzas de Seguridad preveían que la propuesta que comenzó a las siete de la tarde en la calle Génova finalizara en la vivienda de Gallardón sobre las nueve.

Tras producirse la primera detención, la Policía ha procedido a identificar a muchos de los manifestantes congregados en el portal de la vivienda del ministro. Pese al ajetreo, el tráfico continuó abierto en la calle Sagasta, hecho que no evitó que la tensión fuera.

Este último escrache se ha saldado con varios detenidos y heridos. Concretamente, un varón joven en el forcejeo con los agentes, acabó herido en la cabeza de tal forma que comenzó a sangrar en abundancia. Ante la lesión resultante, varias mujeres reprocharon la actuación de la Policía a gritos, a lo que los agentes respondieron con mayor violencia, empujones y tumbando al suelo a algunas de las personas.

En ese momento, se encontraban en la zona cinco furgones de la Policía que controlaban los accesos a la calle donde se ubica el domicilio de Gallardón. Finalmente, los agentes han disuelto por completo la protesta sobre las 21.15 horas dos horas y cuarto después de que comenzara todo.