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España llega a París con el modisto irano-alemán Boris Bidjan Saberim

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El modisto irano-alemán Boris Bidjan Saberim conquistó hoy al público en la tercera jornada de colecciones masculinas de París para la próxima temporada estival con unas creaciones de inspiración oriental creadas totalmente en España, país donde reside desde hace más de ocho años.

También hoy tomaron las pasarelas una docena de modistos y firmas, entre ellas la de John Galliano, ausente del podium que lleva su nombre desde que Christian Dior Couture le echó el pasado febrero tras divulgarse por internet un vídeo en el que aparecía ebrio lanzando insultos pronazis.

El ex director artístico de Dior no estuvo ni participó en la colección de 'su' exmarca, pero seguía aún vivo el recuerdo de su comparecencia este miércoles ante los tribunales, donde se disculpó por los insultos pronunciados, dijo sufrir de una triple adición a sustancias legales y encontrarse "mucho mejor" tras haber iniciado un tratamiento de desintoxicación.

Más allá de la suerte del modisto gibraltareño y de la impactante colección de su colega irano-alemán instalado en España, país donde sus creaciones se venden en Madrid y en San Sebastián, la moda masculina de París pasó igualmente hoy por desfiles como el del brasileño Gustavo Lins y del belga Walter Van Beirendonck.

El primero con su estilo elegante y minimalista, sin botones, muy alta costura, en holgados pantalones, americanas esmoquin, gabardinas y jerséis teñidos de beige, negro o amarillo limón, sobre punto, algodón y tejidos ligerísimos, o a veces más robustos capaces de soportar una primavera invernal.

El color radical, hasta el mentón maquillado a juego con cada modelo, invadió el siempre lúdico podio de Van Beirendonck sobre el que hoy evolucionaron enormes volúmenes, a veces fálicos, que podían ocultar totalmente a su portador bajo pequeñas nubes rosas, azules, verdes, naranjas o amarillas de diferentes formatos y diseños.

En contraste absoluto con la pasarela de Boris Bidjan Saberim, donde reinó una sobriedad de formas y colores muy especial, pensada para hombres que visten túnicas asimétricas, pantalones de todos los largos, y prendas superpuestas.

Torso al descubierto, rodillas y brazos visibles, cabezas ocultas en capuchas, chalecos de punto y grandes bolsos en bandolera fueron algunas de sus propuestas, a menudo en conjuntos bicolores construidos con negro, beige, gris y colores tierra, paleta toda ella fruto "de un sentimiento" indefinible, explicó a Efe.

El creador, de 32 años, dedicado a la moda en Barcelona desde hace "casi nueve años", inspiró su colección en los rituales marciales del Aikido y del Kendo, así como en el equipo necesario para practicarlos, comentó.

De su filosofía de la moda y de ese estilo absolutamente personal que se puede encontrar en 65 tiendas dispersas por todo el mundo, de EEUU a Japón, China y por supuesto Europa, subrayó su autenticidad.

Es algo que "sale totalmente de mi. Trabajamos muy en equipo, muy en familia y entiendo si a alguien no le gusta, porque es algo muy especial, pero no intento vestir a todo el mundo, sino hacer algo coherente que va conmigo", resaltó visiblemente feliz por tener la suerte de que "hay mucha gente a la que le gusta" lo que hace.

En un casi perfecto castellano, Bidjan Saberim dijo haberse instalado en España al encontrar con facilidad la infraestructura y el equipo necesario para realizar sus productos, que deben ser "superiores a todo lo que hay en el mercado".

Su marca no conoce la crisis, aunque sí le "ataca" por los talleres, pues están cerrando y esto plantea serios problemas, ya que él quiere vivir donde trabaja y ocuparse en el mismo lugar "desde la materia prima al producto final, por facilidad, por control y también por filosofía e ideología", subrayó.

Abierta con un mono beige que por detrás dejaba colgando como un segundo mono, mangas incluidas, su pasarela se cerró con una falda plisada negra de reminiscencias escocesas, calcetines altos hasta las rodillas y americana gris.

De otro lado, en el universo de las colecciones previa cita o invitación, hoy fue el día de Paul & Joe, en cuyo cuartel general situado en el Marais la creadora Sophie Albou presentó una visión alegre, festiva y viajera de cómo debe de ser el verano próximo para un hombre feliz.

De la americana al pañuelo, el bolso de viaje, las gafas de sol o la funda del iPhone, nada faltará al cliente Paul & Joe, que vivirá a menudo envuelto en el color con unos diseños inspirados en Italia y en su cine de los años 50 y 60.

Lola Loscos