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España necesita 200.000 nuevos alumnos de FP

El Ejecutivo prevé duplicar los titulados de Formación Profesional en 2012. La UE tiene un 10% más de matriculados. Un 28% de los estudiantes abandona su educación con 16 años

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El que vale para estudiar llega a la universidad, y el torpe se va a la Formación Profesional (FP). El tópico que estigmatiza esta vía educativa se ha superado, en parte, en los últimos 20 años. Los alumnos de FP superior mayores de 18 años han pasado de un 2% a un 15%. Sin embargo, en el instituto, la mala imagen de la FP continúa. Los cursos de grado medio mayores de 16 años siguen sin convertirse en una alternativa para ese 28% de jóvenes que abandonan su preparación a esa edad. El Gobierno quiere sumar 200.000 alumnos a los 238.000 matriculados en un grado medio para alcanzar la media de la UE.

El Consejo de Ministros aprobará en las próximas semanas un decreto que pretende solucionar el defecto estructural a través de la acreditación de la experiencia laboral. La reforma consiste en ofrecer parte de los títulos a cambio de que el interesado acredite su experiencia en el campo del título que desea obtener. El Ejecutivo pretende así duplicar en 2012 los titulados en FP para mejorar una mano de obra con 13 millones de trabajadores sin cualificación.

La ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, señaló a las amas de casa como uno de los grupos que podrían estar interesados en mejorar su formación. Así, quien demuestre haber ayudado a una persona dependiente se ahorrará la parte que corresponda a esa tarea en el ciclo formativo de atención a ese colectivo.

Cabrera calculó en "dos millones de personas" los potenciales interesados en obtener un título de FP gracias al nuevo decreto. Los primeros exámenes para las convalidaciones están previstos para el próximo verano.

La media europea de jóvenes entre 16 y 18 años titulados en grados medios de FP (la vía profesional equiparable al nivel de Bachillerato) es un 10% superior a la española. La mitad de los estudiantes de la UE que acaban Secundaria optan por la FP y casi la otra mitad, por el Bachillerato. Mientras, en España, casi la mitad (un 45%) se va al Bachillerato y sólo el 27% aspira a ser técnico. El resto, busca una salida laboral sólo con una preparación de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Los sindicatos CCOO y UGT, los centros de formación y las asociaciones de profesorescoinciden en señalar la falta de apoyo institucional como la clave del desprestigio que sobrevuela en las familias sobre la educación de FP.

El secretario general de Enseñanza de UGT, Carlos López, exige al Gobierno que lance una campaña para explicar en qué va a consistir el plan de acreditación de la experiencia. "A ver si se va a entender que sólo con la experiencia obtienes el título y los alumnos van a preferir trabajar que matricularse en FP. Hay que dejar claro que es una vía de acceso y convalidación de parte de los títulos", recalca.

Instituciones como el Ministerio de Trabajo o el Banco de España insisten en que la FP es una buena opción para paliar la crisis económica. Pero esas necesidades socioecónomicas actuales chocan con algunos de los cursos más demandados por los estudiantes, sobre todo en Administración y Automoción. De hecho, algunos centros han comenzado a tener problemas para garantizar las prácticas en empresas a sus alumnos.

Sin embargo, la tasa de empleo de los titulados en FP es un auténtico aval. Los titulados tanto en el grado medio como en el superior superan con creces el 70% de ocupación al finalizar sus estudios.

El sindicato de profesoresANPE exige que se agilice el proceso para adaptar los títulos a la sociedad. En el último año se han aprobado más de 30 títulos adaptados a la UE. El secretario general de Enseñanza de CCOO, José Campos, cree que "al ritmo actual no se acabarán de modificar el catálogo y el sistema de cualificaciones hasta dentrode 6 ó 7 años".

El catálogo de títulos de FP vive un proceso similar a los universitarios con Bolonia. Los sindicatos apremian para que se aprueben rápido y se garantice la movilidad europea de los trabajadores. Otro de los impulsos en los que confía el Gobierno es en la implantación de un sistema de becas similar al Erasmus universitario.