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España paga por los bonos a 10 años precios de la era de la peseta

El Tesoro coloca 3.562 millones al 7% en una emisión en la que los inversores demandaron 5.502 millones. El resultado de la subasta dispara las primas a nuevos máximos pero la actuación del BCE calma al mercado

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Máxima tensión. Con el dinero huyendo de Europa, incapaz de apostar con seguridad por el proyecto del euro, España salió ayer al mercado a colocar bonos a 10 años. Así empezó otra jornada de vértigo. El Estado captó 3.562 millones de euros, a mitad de camino entre el objetivo mínimo de 3.000 millones y el máximo de 4.000. Pero pagó incluso más de lo que se temía: un interés marginal (rentabilidad de corte o máxima aceptada por el Tesoro para entregar títulos) del 7,02%.

No se veía nada igual en España desde 1997. Hace tanto tiempo que no había ni euro. Pero la demanda, una vez más, fue alta. Se pidieron títulos por importe de 5.502 millones, lo que supone más de 1,5 veces lo adjudicado y está 3.000 millones por encima del mínimo que están obligados a adquirir los bancos creadores de mercado, que tienen que quedarse con un 3% cada uno para dar a los títulos liquidez en el secundario (mercado donde se compran y venden títulos ya emitidos).

Antes de las reformas, se pagaba por el mismo tipo de título el 4,07%

La inmensa turbulencia en la que está ya inmersa la práctica totalidad de la zona del euro, con la excepción de Alemania que se beneficia de quienes compran deuda pública en euros y pueden tomar la germana como refugio (algo que no ocurre en EEUU, Reino Unido o Japón con un único tipo de bono por moneda) probó de nuevo que aquí no hay reforma que contente al mercado (ver cuadro adjunto). Ni siquiera en términos de mercado la situación de España, el peso de su deuda sobre el PIB y sus necesidades de financiación, justifican las rentabilidades alcanzadas.

'No creo que España haya hecho nada en los últimos 15 días para ganarse el castigo que hemos visto. El último susto no ha sido una cuestión doméstica, sino externa, como hemos visto también con Francia o Bélgica', comenta Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios y Análisis de la Asociación Europea de Inversores Profesionales (Asinver). 'Nuestro caso es diferente al de Italia. Además de tener mayor credibilidad institucional no estamos en su situación de urgencia. El Tesoro de España tiene actualmente una posición de liquidez cómoda. Al contrario que Italia, que tiene vencimientos de más de 50.000 millones de euros a primeros de 2012, tenemos vencimientos por 150.000 millones para todo el ejercicio y ninguno importante hasta marzo. El Tesoro ha estado emitiendo incluso más de lo necesario durante los últimos meses (quizás en previsión de un estrangulamiento como el actual) y eso nos permitiría estar meses sin emitir', añade Flores.

El efecto de la subasta en el mercado secundario no se hizo esperar. Nada más terminada, la prima de riesgo española en el secundario escaló hasta rozar los 500 puntos básicos y la rentabilidad del bono a 10 años tendió a igualarse con lo pagado en la subasta, por lo que llegó a superar el 6,7%.

Las compras del BCE pudieron estar entre 2.000 y 4.000 millones

El contagio se propagó por toda la zona del euro. Las órdenes de venta de deuda pública europea llevaron la prima de Italia hasta los 534 puntos básicos (aproximándose al máximo de 552 puntos de hace una semana). En máximos estuvo la francesa tras tocar los 203 puntos, la belga y la austriaca, que superaron los 317 y 185 puntos respectivamente.

Sólo la intervención del BCE consiguió frenar el incendio. Aunque una vez más, Mario Draghi sacó el extintor (de más potencia, eso sí), pero no los tanques de agua que le reclama el mercado. Ayer, los operadores de renta fija aseguraban que se empleó con más interés (la situación lo requería). Coinciden en que se superaron compras por valor de 2.000 millones de euros y algunos aseguran que la intervención pudo estar cercana a los 4.000. En cualquier caso, la falta de transparencia del organismo regulador en su actividad es otro de los motivos que debilita el mercado. Lo único cierto es que cuando actúa se nota, y ayer sin duda actuó, porque las primas acabaron muy por debajo de los niveles de la mañana.

Al cierre de mercado, la española se situó en 459 puntos básicos y el tipo de interés del bono a 10 años cayó hasta el 6,4%, incluso por debajo de la italiana (494 puntos y un 6,8% de rentabilidad). La espuma ignífuga del BCE salpicó también al resto de países chamuscados, así Francia cerró con el diferencial de su bono frente a Alemania en 174 puntos, Bélgica en 300 y Austria en 169 puntos básicos.