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España recaudaría ya 3.000 millones menos por IVA sin la subida

Los datos de ejecución presupuestaria hasta septiembre confirman el estancamiento de la demanda interna, la que soporta dicho impuesto

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Se agotó el efecto subida del IVA. Hace un mes, el Gobierno anunció que el incremento de tipos aplicado a este impuesto a mediados de 2010 había permitido un aumento de la recaudación de 4.800 millones de euros en los ocho primeros meses del presente ejercicio. Si se incluye septiembre, según los datos que hizo públicos ayer la secretaría de Estado de Hacienda, que dirige Juan Manuel López Carbajo, el incremento derivado de la citada subida es incluso algo inferior: 4.787 millones. El comportamiento del impuesto, que es un termómetro de la demanda interna, prueba que la economía no repunta.

El dato total lo demuestra. Entre enero y septiembre se recaudaron, a través del IVA, 38.188 millones en términos homogéneos, un 4,9% más. Son 1.800 millones más, lo que significa que si no se hubiera subido el IVA, España estaría recaudando por este impuesto 3.000 millones menos que en 2010. La subida permite ganar un importante colchón para alcanzar el objetivo del déficit público al que el Estado se ha comprometido ante Bruselas. La mayor parte, sin embargo, se logra a base de tijera.

El déficit del Estado central se redujo un 16,8% en los nueve primeros meses

Trascurridas las tres cuartas partes del año, el déficit de la Administración central (diferencia entre ingresos y gastos) se ha reducido un 16,8% respecto al mismo periodo de 2010, situándose en 37.018 millones de euros. Dicha cifra equivale al 3,42% del PIB (el objetivo para todo el ejercicio es del 4,8%). Cabe señalar que, una vez más, el dato puede llevar a equívoco. Esto se debe a un cambio en la forma de contabilizar ingresos y gastos al que ha obligado Eurostat y sin el que el déficit se habría quedado en el 2,72% sobre PIB (29.474 millones). López Carbajo aseguró ayer que este efecto se diluirá en lo que queda del año.

El resto de capítulos de ingresos al margen del IVA presentan una evolución dispar. Siguiendo en el capítulo de impuestos indirectos, los especiales mantienen su caída, que se sitúa ya en el 3%, quedando la recaudación en los nueve primeros meses del año en 14.475 millones. El mayor descenso se debe al Impuesto sobre Hidrocarburos, que desciende un 6% por el menor consumo. Crece sin embargo el Impuesto sobre las Labores del Tabaco, un 1,4%, a pesar de que a finales de agosto experimentaba un descenso acumulado en el año del 1,5%.

El gasto público cae ya un 19,5% respecto al ejercicio anterior

En cuanto a los impuestos directos, el IRPF recaudó hasta septiembre 51.483 millones de euros, cifra que supone un incremento interanual del 4,1% que se explica en buena medida por la supresión parcial de la deducción de hasta 400 euros. También influye la subida hasta el 45% del tipo de retención aplicado a las rentas superiores a 120.000 euros anuales, el incremento de las retenciones del trabajo y las menores devoluciones solicitadas.

El Impuesto de Sociedades sigue dando pocos motivos de alegría, salvo que cae menos que antes, apuntó López Carbajo. Hasta septiembre, la disminución acumulada en términos homogéneos fue del 13,6%, caída que el Gobierno espera que se vea compensada en parte en los próximos meses por las menores devoluciones solicitadas y las mayores retenciones del capital mobiliario.

Casi lo único en lo que se gasta más este año es en intereses de la deuda

Así las cosas, la mayor parte del cumplimiento del objetivo de déficit llega ya por la reducción del gasto, que ha caído un 19,1% hasta septiembre frente a una caída del 16,1% que mostraban hasta agosto. Sólo hay dos cosas en las que el Estado central gasta más que hace un año. La principal es dinero que se va directamente a eso que llaman el mercado: los intereses de la deuda, que se incrementaron un 5,7% entre enero y septiembre, es decir, 1.000 millones de euros más.

Crecen ligeramente los gastos de personal (+0,9%) pero por las pensiones de las clases pasivas. Los salarios de los trabajadores activos de la Administración central caen ya el 3,3%. También cayeron con fuerza los gastos corrientes (-10,1%) y las inversiones (-26,9%).

Duros esfuerzos para lograr esa cifra tántrica comprometida ante Bruselas de reducción del déficit del conjunto de las administraciones este año hasta el 6% del PIB. 'Lo importante es seguir con el esfuerzo no sólo el Estado sino el resto de las Administraciones territoriales', recordó López Carbajo. 'Esperamos, por el bien de todos, que todos cumplamos', añadió.