Publicado: 10.12.2014 11:00 |Actualizado: 10.12.2014 11:00

España es el segundo país de la OCDE donde más ha caído la recaudación fiscal con la crisis

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España es el segundo país de la OCDE, tras Israel, en el que más ha caído la presión fiscal desde 2007. La presión fiscal es el cociente que mide la recaudación fiscal en términos de producto interior bruto (PIB), es decir en relación a la riqueza del país.

En su informe anual sobre estadísticas de los ingresos públicos publicado el jueves a última hora de la noche, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indicó que la fiscalidad en España, que había tocado techo en 2007 con un 36,4% del PIB, llegó a bajar hasta el 31,2% en 2011 antes de volver a subir al 32,1% en 2012 y al 32,6% en 2013.

Eso significa que el peso de la recaudación fiscal en España había disminuido en 4,3 puntos de PIB entre 2007 y 2012, una cifra sólo superada entre esos cinco años por Israel (5,1 puntos de PIB).

El responsable de fiscalidad de la OCDE, Pascal Saint Amans, reconoció que los españoles "no tienen la impresión de que los impuestos han bajado", y de hecho señaló que los tipos impositivos han tendido a incrementarse durante la crisis.

Pero insistió en que eso no se ha traducido en un alza de la recaudación, sino en todo lo contrario porque la recesión supone menos actividad sobre la que aplicar tasas (si las empresas no tienen beneficios, por ejemplo, no pagan impuesto de sociedades).

Además, el incremento de tipos impositivos tarda tiempo en producir efectos y, en un contexto recesivo, ha podido ser un aliento para un incremento del fraude que Saint Amans reconoció que no han podido evaluar.

El peso de la fiscalidad en España estaba en 2007 por encima de la media de la OCDE (que era entonces del 34,2 %), pero a partir de entonces volvió a situarse por debajo (en 2012 los 34 países miembros como conjunto tenían un 33,7 %).

En 2013, el peso de la recaudación en España volvió a crecer cinco décimas hasta el 32,6%, lo que sigue siendo inferior a la media de la OCDE, que por su parte ascendió cuatro décimas al 34,1%, muy cerca del pico histórico alcanzado en 2007 (34,2%).

Esa recaudación en España procede en un 36% de las contribuciones a la Seguridad Social (que en la OCDE suponen el 26%) y en un 30% del impuesto sobre la renta (frente al 34%).

Las tasas sobre los bienes y servicios representan en España un 27% del total (un 33% de media en la OCDE), y dentro de éstas, el IVA supone el 17 % (el 20 ).

Con la última subida, el tipo normal de IVA en España es del 21%, más elevado que el de la media de la OCDE (19,1% a fecha del pasado 1 de enero).

Sin embargo, el hecho de que se apliquen tipos reducidos del 4% y del 10% a muchos bienes y servicios hace que su eficacia en términos recaudatorios con un ratio de 0,41 (en una escala de 0 a 1) sea el quinto más bajo de la organización, sólo por encima de México, Grecia, Italia y Turquía.