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España vuelve a defraudar a las víctimas, pero la batalla sigue

La Audiencia Nacional archiva la causa del ataque de Israel en Gaza

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El acuerdo adoptado por el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional —de archivar la causa del ataque de Israel a Gaza— no ha sorprendido a nadie. Tal vez lo único destacable es la constatación de que no existe un criterio unánime respecto a la Jurisdicción Universal y a la defensa de los derechos humanos en dicho Tribunal.

Y, sobre todo, que dicha decisión abrirá el camino a una serie de recursos e incertidumbres mucho mayores que aquellas que pretendía resolver.

Habrá que esperar a conocer íntegramente la resolución para posicionarnos con mejor criterio una vez conozcamos cómo han salvado cuestiones técnicas complejas, así como las cuestiones de prueba. Y, sobre todo, aclarar a favor de qué inexistente tribunal se está declinando la jurisdicción.

Después de más de siete años sin la existencia de un procedimiento penal en Israel es impensable, propio de ilusos, pensar que justo ahora Israel va a investigar a sus militares o a sus responsables políticos, simplemente estamos ante una auténtica denegación de Justicia.

Lo que la resolución con toda seguridad no incluirá es satisfacción alguna a las víctimas de dichos hechos, pero sí plena impunidad para los victimarios.

Estamos ante el mundo al revés, en el cual los Tribunales amparan y protegen a los criminales, y las víctimas son tratadas como parias que habrán de recorrer múltiples territorios en la búsqueda de la justicia. Una vez más, y ya van dos en este mes, España defrauda a las víctimas y se posiciona, claramente, del lado de los criminales de guerra, los genocidas y los torturadores. Todo un récord difícilmente igualable en tan corto espacio de tiempo.

Ahora bien, lo importante no es que se haya alcanzado dicho resultado en la votación del pleno sino, sobre todo, que han existido y existen algunos, pocos, jueces que no comparten tal criterio mayoritario. Sobre la base de esa posición habrá de reconocerse que seguimos teniendo esperanzas en la Justicia y en que algunos la entiendan de forma más justa y cercana a las víctimas.

Dicen que en derecho lo importante no es tener razón, que la tenemos, sino que se encuentre a alguien que quiera dárnosla y, en ese camino ya hemos encontrado a algunos. Al resto los buscaremos tanto en los siguientes Tribunales Supremo y Constitucional que es justamente donde ya se han pronunciado en sentido muy distinto a la Audiencia Nacional. Se ha perdido una batalla pero no la guerra y esta continuará porque la razón es solo una y lo demás meros parches.

Lo más relevante, tanto del recurso del fiscal como del apoyo que el Pleno le ha dado al mismo, es que ni siquiera se han pronunciado sobre dos elementos fundamentales como que estamos ante unos hechos delictivos y, también, ante unos presuntos autores de los mismos.

No se han pronunciado porque es innegable que Israel cometió crímenes de guerra y, además, que sus autores son conocidos.

Es decir, se ha buscado una solución técnica para amparar unos hechos que nadie ha sido capaz de rebatir, por lo que no se trata ni de un archivo por falta de pruebas ni una absolución de inocentes sino de una mera cesión de jurisdicción a favor de unos tribunales que nunca ha investigado estos hechos ni nunca lo hará. Confiemos en que estos hechos los enjuicien algún día los Tribunales y no la historia como algunos pretenden.