Público
Público

La especulación se cebó con la debilidad europea

La falta de respuestas en España y la UE permitió a los fondos de alto riesgo tumbar los mercados con pingües beneficios

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

'Los mercados olieron la sangre y atacaron'. Con esta llamativa frase resumió Jaume Guardiola, consejero delegado de Banco Sabadell, lo ocurrido en los mercados financieros durante los primeros días de febrero.

Quien sangraba era España. En concreto, su debilidad para afrontar la crisis económica. Y los 'lobos' que mordían, eran una manada de especuladores, con los hedge funds (fondos de alto riesgo) a la cabeza.

'La situación de la economía española no es buena, pero en ningún caso se corresponde con los niveles de riesgo que se han alcanzado, que son más propios de un país del Tercer Mundo', explica Francisco López Ollé, analista financiero de X-Trade brokers. La explicación a lo ocurrido está clara: 'Especulación pura y dura', afirma sin ninguna duda este experto.

Los grandes fondos de alto riesgo tienen tanto poder que sus decisiones de inversión pueden hacer tambalear cualquier economía. Según los datos de la consultora Hedge Funds Research, en 2009 manejaron 1,6 billones de dólares (1,17 billones de euros, es decir, más de lo que produce anualmente la economía española) y fue el segundo mejor año de la década, sólo por debajo de los casi dos billones de dólares que movieron en 2007, su año récord. El éxito es aún mayor si se tiene en cuenta que durante la crisis el número de fondos se ha reducido en mil.

Los especuladores utilizan mercados opacos para realizar sus movimientos

Cualquier movimiento suyo marca la tendencia de actuación del resto del mercado. Si los grandes especuladores ven un filón de beneficios, ¿quién se les va enfrentar? En esta ocasión el filón estaba en Europa; en la debilidad de Grecia y sobre todo de España. Una economía mucho más grande, con empresas de mayor liquidez y con gran peso en Europa y Latinoamérica. Los especuladores intuyeron que era una Caperucita indefensa.

Acertaron de pleno. 'El Gobierno español no fue capaz de presentar un plan de recuperación económica contundente. Al contrario, a cada rato decía una cosa diferente. Tampoco el Banco Central Europeo salió en ayuda de Grecia, ni mucho menos de España', asegura José Ignacio Crespo, director de Thomson Reuter. La falta de liderazgo político en Europa impedía una respuesta contundente por parte de los dirigentes económicos, y los especuladores lo sabían .

Mientras, las críticas sobre la situación económica española y sus comparaciones con Grecia arreciaban. Economistas internacionales de gran prestigio, como Nouriel Roubini o Paul Krugman, e importantes publicaciones económicas, como Financial Times, se sumaron a los ataques. Ese es exactamente el tipo de sangre del que hablaba Guardiola. Los grandes fondos internacionales se frotaron las manos e intensificaron la estrategia.

El 18 de enero comenzaron las recomendaciones contra España

Las apuestas bajistas contra España no son nuevas. En octubre de 2008 el diario británico Daily Telegraph publicó una noticia titulada así: 'Los fondos anglosajones apuestan por la caída de Madrid'. Desde entonces, fondos de alto riesgo como Odey Asset Management, Harbinger Capital Partnert, Tiger Global Management y su filial Viking G. Investor, TT International, Morton Holdings, etc. comenzaron a hacerse compañeros indeseables de los principales valores españoles.

El 22 de septiembre de 2008, apenas ocho días después de la caída de Lehman Brothers, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) anunció la obligación de comunicar las apuestas a la baja sobre los valores financieros españoles cuando estas fueran superiores al 0,25% del capital de la entidad. Esa obligación no frenó a los especuladores, y desde entonces Banco Popular ha sido uno de los valores que más ataques bajistas ha sufrido, aunque ahora asegura que está entre los menos presionados, informa V. Zafra. Algunos analistas relacionan este tipo de posiciones cortas con el desplome de la bolsa española en la primera semana de febrero, aunque el registro de la CNMV no detecta movimiento significativos en esas fechas. Pero los datos oficiales no siempre son reflejo de lo que pasa. '¿Por qué un inversor debe dejarse ver cuando hay múltiples formas de hacerlo sin necesidad de que quede registrado?', ironiza un gestor de hedge funds.

Efectivamente, la arquitectura financiera pone a disposición de los inversores numerosas herramientas con las que operar en los mercados que van más allá de lo que se refleja en las pantallas de cotización.

Esas complejas herramientas se enmarcan en un mercado llamado de derivados. Algo así como la trastienda de las bolsas. Sólo los que hacen el negocio saben lo que se cuece. 'Es muy difícil conocer quién está detrás de estos movimientos porque no hay datos oficiales, sólo rumores. A veces ni eso, porque los grandes fondos de pensiones y grandes gestoras internacionales hacen de intermediarios', explica Bernabé Gutiérrez, director general de Arthur Global Practice, una empresa asesora de inversiones con sede en Washington.

En esos mercados ocultos se apuesta con acciones prestadas, con derechos de compra a un precio fijado de antemano y con contratos a futuro. También se opera con deuda del Estado y con los CDS, la última moda en las estrategias de los especuladores. Un CDS es un seguro para cubrir el riesgo de que un país no pague los títulos de deuda pública que ha emitido. Pero se ha transformado en una suculenta forma de conseguir beneficios comprándolos, vendiéndolos o prestándolos en distintas ocasiones a lo largo del vida del seguro.

El 18 de enero, el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs recomendaba comprar CDS españoles. 'No vemos riesgo de impago en la deuda española, pero puede ser una buena oportunidad para rentabilizar los movimientos de mercado', aseguraba el informe. Ese mismo día, el banco alemán Deustche Bank recomendaba vender deuda pública española y comprar irlandesa, porque 'ofrecía mayor rentabilidad comparada con el riesgo del cada país'. 'Estas recomendaciones sólo estaban replicando las estrategias especulativas de los fondos de alto riesgo', explican desde una gestora de hedge funds que opera en España.

Ante la demanda de esos productos, su precio se disparó. 'Hubo un primer conato de venta masiva, para tantear la actitud de los responsables económicos. Las bolsas cayeron y nadie dijo nada', aseguran desde una gestora de origen europeo.

El campo estaba despejado, y a principios de febrero en Wall Street la consigna de 'vender España' era algo más que un rumor y el préstamo de acciones de los valores más grandes de la bolsa española se había incrementado considerablemente, según comentan los expertos. Las ventas masivas llegaron el jueves 4 febrero.

¿Cuáles son los fondos más grandes?

Cada vez es más difícil saberlo. Los expertos de Lipper elaboran un ránking (ver tabla) de ‘hegde funds' por volumen de patrimonio. Pero se hace con los datos que suministran voluntariamente. Algunos de los más famosos, como los de George Soros, dejaron de dar información al comenzar la crisis.

¿Cómo operan los especuladores? 

Hay varios métodos, pero todos comparten la técnica de apostar con productos financieros que no son suyos. Por ejemplo, con acciones. El especulador paga una prima (en función del plazo y la clase) por alquilárselas al propietario durante un tiempo convenido. Las vende de golpe y provoca una corriente bajista que hace bajar el precio de la acción. Cuando se ha producido la caída, el especulador compra otra vez el mismo paquete de acciones, pero mucho más barato de lo que lo vendió, de tal manera que obtiene fuertes beneficios. Consumada la ganancia devuelve las acciones a su propietario y le paga la prima pactada. 

¿Se especula sólo con acciones? 

No. De hecho, los fondos de alto riesgo prefieren hacerlo sobre otros productos donde sea más fácil comprar y vender en el momento que a ellos les interese más. Muchas apuestas a la baja de estos últimos días se han hecho sobre índices. Por ejemplo, apuestan a que baja el Ibex 35, el principal índice bursátil español, y se cubren las espaldas porque esa misma apuesta contiene una subida de otro índice. Así compensan los riesgos. 

¿Cómo atacan a un país ?

Los métodos son similares. Se pueden alquilar bonos del Tesoro para venderlos y provocar una caída de su precio, lo que permite recomprarlos con altos beneficios. O bien se compran masivamente CDS de un país (un seguro para cubrirse ante el riesgo de bancarrota), lo que dispara su precio y, por lo tanto presiona al alza sobre la prima de riesgo.  

¿Se ha hecho esto en otras ocasiones?

Sí, es habitual en los mercados. Es famoso el ataque de George Soros contra la libra en 1992. También el ataque contra las hipotecas basura en agosto de 2007 reportó grandes beneficios y desató la actual crisis.