Público
Público

Esperanza Aguirre asfixió a lasuniversidadesque ahora critica

Durante sus últimos tres años al frente del Gobierno de la comunidad autónoma, los campus madrileños vieron recortados sus presupuestos en casi un 10%. Sólo la Complutense perdió 80 millones de financiación entre 2009 y 2012.

Publicidad
Media: 4.19
Votos: 16
Comentarios:

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, durante la recienter convención nacional del Partido Popular. EFE/Víctor Lerena

MADRID.- Las universidades públicas madrileñas sufrieron una reducción de sus presupuestos del 9,3% durante los tres últimos años de Esperanza Aguirre al frente de la Comunidad, como consecuencia de la oleada de recortes impuesta por el gobierno regional so pretexto de evitar que se le disparara el déficit público.

Eso obligó a prescindir de personal y a renunciar a inversiones, con el consiguiente deterioro del servicio prestado a los estudiantes, que depende mayoritariamente de la financiación autonómica, toda vez que las tasas representan hoy sólo una cuarta parte de los ingresos de las universidades públicas.

A pesar de ello, en un reciente artículo, Esperanza Aguirre atribuyó la “profunda crisis” de la educación superior en España a una serie de “usos, actitudes y métodos” que le impiden estar presentes en los primeros puestos de los rankings que publican entidades especializadas de todo el mundo. La presidenta del PP de Madrid ponía como ejemplo los supuestos casos de “corrupción” protagonizados por Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, dirigentes de Podemos, pero no aludía en ningún momento a la influencia que las políticas de austeridad tienen en los resultados de ese nivel de enseñanza.

Más que la media nacional

Se da la circunstancia, además, de que el recorte de los presupuestos de las universidades públicas madrileñas (Complutense, Politécnica, Autónoma, Carlos III, Rey Juan Carlos y Alcalá de Henares) durante los tres últimos años de mandato de Esperanza Aguirre se situó casi dos puntos por encima de la media nacional, que fue del 7,4%.

Según datos oficiales recopilados por CCOO, estas instituciones académicas, que en 2009 dispusieron de 1.800,9 millones de euros para sufragar su actividad docente e investigadora, pasaron a contar con 1.633,3 millones en 2012; es decir, 167,6 millones menos.

El único centro que se salvó de los recortes de la  presidenta madrileña fue la Universidad Rey Juan Carlos, dirigida por un hombre próximo al PP

La más perjudicada por el hachazo presupuestario fue la Complutense, que se quedó sin 79,9 millones de euros, un 11,7% de sus ingresos; pero la Autónoma y la Politécnica soportaron mayor impacto en términos relativos, al perder un 13,2% y un 12% de los recursos que habían obtenido respectivamente en 2009. La única universidad madrileña que consiguió más financiación en ese periodo fue la Rey Juan Carlos, (URJC) cuyo rector de entonces era Pedro González Trevijano, hombre muy próximo al PP, que lo elevó a magistrado del Tribunal Constitucional a mediados de 2013.

Lo peor estaba por venir

La marcha de Esperanza Aguirre en septiembre de 2012 no pondría punto final a las estrecheces económicas en los campus de la Comunidad; antes al contrario, su mano derecha y sucesor, Ignacio González, acentuó los recortes, privándoles de más de 150 millones de euros sólo en su primer año.

La subida de las tasas de González ha supuesto unos ingresos adicionales de 60 millones que han salido de los bolsillos de los estudiantes

Para compensarlas, aprovechó la oportunidad que el Gobierno de Mariano Rajoy dio a las autonomías de subir las tasas académicas, pese a la barrera de entrada que eso supone para los hijos de las familias menos pudientes cuando no va acompañado de la correspondiente política de becas.

Como fruto de todo lo anterior, entre 2009 y 2013, los presupuestos de las universidades públicas madrileñas se redujeron en 267,9 millones de euros, y no fue peor porque los alumnos aportaron casi 60 millones adicionales al formalizar sus matrículas o solicitar otros servicios sujetos a precio. En el conjunto de la educación superior española, el retroceso superó ligeramente los 1.226 millones de euros, equivalentes al 12%, casi tres puntos menos del registrado en Madrid a lo largo de esos cuatro años.