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El Estatut valenciano tiene "espíritu" constitucional

El Gobierno de Camps no cree que el texto regional se asemeje al catalán

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El Estatut catalán y el valenciano comparten artículos prácticamente calcados. En el primer caso, el PP los considera anticonstitucionales. En el segundo, leales a la Carta Magna. ¿Cómo explicar esta disparidad de criterio? La portavoz del Gobierno valenciano, Paula Sánchez de León, sentenció ayer que la diferencia está en el 'espíritu' del texto.

En ese sentido, Sánchez de León defendió que el Estatuto valenciano 'es una norma autonomista pero absolutamente respetuosa con el modelo de estado que define la Constitución'. Algo que no pasa, según su opinión, en el Estatut catalán, que 'trasciende la Constitución' al hablar de la 'bilateralidad en la negociación'.

Sobre la posibilidad de que una sentencia negativa del Tribunal Constitucional contra el Estatut pudiera afectar a otros textos estatutarios, la portavoz del Gobierno valenciano afirmó que el Ejecutivo autonómico será 'totalmente respetuoso con la decisión del Alto Tribunal'. Sin embargo, Sánchez de León se mostró convencida de que esto 'no va a pasar, porque no tiene ningún sentido ni se ajusta a la realidad comparar el estatuto catalán con el valenciano, que sí respeta a la nación española'.

Como ejemplo de las diferencias entre ambos territorios, la portavoz del Ejecutivo valenciano citó 'los 160 municipios de Catalunya que este fin de semana realizarán referendos de independencia para cuestionar un modelo constitucional vigente durante 31 años'.

La reforma del Estatut valenciano se aprobó por unanimidad en 2006 tras una sonada polémica entre conservadores y socialistas. En un principio, estos últimos rompieron el consenso y lo supeditaron a que el PP rebajara del 5% al 3% el techo electoral autonómico el más alto de España para acceder a Les Corts.

Finalmente, las presiones del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero obligaron a recitificar a los socialistas valencianos. Y es que para el Ejecutivo, la reforma del texto valenciano la primera en llegar al Congreso debía cumplir un claro objetivo: trazar los límites de un autonomismo políticamente correcto que, de paso, frenara el ardor reivindicativo de Catalunya.

Pero sucedió todo lo contrario. Las siguientes reformas estatutarias se identificaron con las aspiraciones competenciales de la catalana y dejaron de lado la valenciana, cuya idea más repetida es la 'subordinación a la legislación estatal'.

Más allá de las interpretaciones, los estatutos catalán y valenciano coinciden de manera casi literal en once artículos que el PP ha recurrido en el caso del texto catalán. Público informó este jueves que 95 artículos impugnados en el caso catalán fueron en su día aprobados y aplaudidos por el PP.

No obstante, el vicesecretario de comunicación de los conservadores, Esteban González Pons, defendió el pasado miércoles que la anticonsitucionalidad del texto catalán podría salpicar a otros textos autonómicos a los que su partido ya había dado su visto bueno.