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Estrella Archs propone humor y elegancia, extravagancia y poesía para 2010

EFE

Humor y elegancia, extravagancia y discreción fueron algunos opuestos sobre los que construyó su nueva colección la modista española Estrella Archs, una de las figuras de la primera jornada de desfiles Prèt-à-Porter en París para el Otoño-Invierno 2009-2010.

Nacida en Barcelona, formada en su tierra, en Londres, París y Milán, Estrella Archs tomó el ruedo con su tercera colección parisiense con nombre propio, inspirada en la danza, el clasicismo y las décadas de los años 60 y 80 del siglo pasado, en busca de una elegancia centrada en la consciencia del cuerpo femenino.

La bautizó "Star Lovers" (los amantes de las estrellas) porque, al admirar el cielo y las estrellas, "ves tu futuro delante de ti de una forma orgullosa y positiva, nunca nostálgica", explicó a Efe.

Tridimensional y poética, la mujer Archs de la próxima temporada invernal dará, además, totalmente la espalda a la crisis, convencida, como su creadora, de que "poder es querer".

"Cuando estás convencido de lo que piensas las cosas salen como piensas", aseguró esta artista que vistió de negro para formas muy puras, pero también de fucsia, verde, blanco y grises, a la mujer de la próxima temporada invernal.

Fue una elección "radical" y "muy decidida" la del color, nada "neutra", en particular la del rosa fucsia, y también el negro, comentó.

De acuerdo con su personal filosofía, Estrella Archs trabajó para embellecer al máximo a una mujer que no gusta de "medias tintas" ni espera "a que pase algo" sino que va "por delante", sin mirar atrás, que es activa, dinámica y fuerte pero sin dureza, individualista pero sin ensimismamientos, y que, desde luego, "no se arrepiente de nada".

Todo un programa. Teñido de negro 'superchic', sobrio, gráfico, "negro de negro", pero también de "mil rosas" diferentes, metálicos, flúor, 'blush' (maquillaje); de verdes ácidos, manzana, y de blancos.

Para tejidos suaves, de lana, y unos hombros levemente redondeados.

Pantalones de punto elástico, chaquetas, abrigos y trajes de chaqueta que en realidad son vestidos, y camisas blancas de corte geométrico muy "limpio", produjeron una línea ajustada al cuerpo, sólida y muy llevable a la vez.

Practicante de sus ideas, Esther Angulo, cuyo nombre artístico homenajea a su abuela, considera que si bien es una tarea "enorme" la de consolidar posiciones en la plaza de París, y más en estos momentos, en realidad "no es difícil".

"Es pasión y mucho rigor y mucha exigencia, mucha precisión y mucha energía", destacó.

Así fue su colección y así será la mujer que decida seguir los pasos de esta creadora que antes de lanzar su firma propia trabajó con algunos de los más grandes nombres de la moda internacional, como Christian Lacroix, Hussein Chalayan, Prada o Nina Ricci.

Durante años permaneció siempre en la sombra, hasta que debutó en París en septiembre de 2007 con una colección inspirada en los cinco elementos, al mismo tiempo que tomó las riendas artísticas de Cacharel.

Doble dedicación que prefirió abandonar pronto para concentrar esfuerzos exclusivamente en su propia firma y "volcarse totalmente" en ese personal Prèt-à-Porter "muy de lujo" en el que hoy primó la expresión del cuerpo y su conciencia.

Esto se debe a la danza, disciplina "física y psicológica" que la artista conoce muy bien pues estuvo a punto de dedicarse a ella de manera profesional, y que requiere una consciencia del cuerpo que quiso "transcribir" a su moda invernal.

Por ello, excelente conocedora de cada músculo, Estrella Archs elaboró una línea rigurosa y sensual, como la danza; tridimensional, como las muñecas con las que gusta trabajar y que siempre lleva consigo, cual cuaderno de notas.

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