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El estrés climático de la Tierra alcanzó cotas sin precedentes en la última década

De 2001 a 2010 las temperaturas fueron las más altas jamás registradas. Los fenómenos climáticos han provocado 370.000 muertes. El dióxido de carbono ha aumentado casi un 40% desde 1750

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El planeta sufrió extremos climáticos 'sin precedentes' durante la última década en la que, excepto 2008, todos los años estuvieron entre los diez años más cálidos desde que se empezaron a hacer registros en 1850, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que refleja que los extremos están empeorando y las emisiones de gases de efecto invernadero están aumentando.

Según el estudio 'El estado del clima mundial 2001-2010. Un decenio de fenómenos climáticos extremos', el mundo sufrió en este periodo las olas de calor que se produjeron en Europa y Rusia, el huracán Katrina en Estados Unidos, el ciclón tropical Nargis en Myanmar, las sequías en la cuenca del Amazonas, Australia y África oriental y las inundaciones en Pakistán, con una situación de fondo de calentamiento global.

Concretamente, expone que cada uno de los años de esta década menos 2008 se situaron entre los diez más cálidos desde el récord de 1850 y, de ellos, 2010 fue el más caluroso, de acuerdo con el estudio de la OMM, que añade que el número de días de récord de calor 'se aleja de los niveles bajos'.

El documento señala que muchos de estos extremos podrían explicarse por las variaciones naturales --tormentas anormales e inusuales y sequías que han ocurrido a lo largo de la historia-- pero el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por el hombre, es decir, de origen antrópico, también han jugado su papel.

El secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, Michel Jarraud, ha manifestado en un comunicado que el aumento de concentraciones de calor a causa de las emisiones de gases de efecto invernadero 'están cambiando el clima' y que esto tiene implicaciones de largo alcance en el medio ambiente y en los océanos, que están absorbiendo el dióxido de carbono y el calor.

Además, los fenómenos extremos provocaron las muerte de 370.000 personas, un 20% más que en 1990, en un periodo en el que la población aumentó de 5.300 millones de habitantes en 1990 a 6.900 millones en 2010. El incremento de la tasa de muerte fue provocado principalmente por la ola de calor que vivió Europa en 2003, donde murieron 66.000 personas, y la ola de calor de Rusia en 2010 que provocó la muerte a 55.000 personas.

Asimismo, el documento señala que el 44% de los países batieron récord de temperaturas máxima más alta de los últimos 50 años en la década 2001-2010, frente al 24% registrado en el decenio de 1991-2000. Sin embargo, solo el 11% informó de un nuevo récord de temperatura mínima entre 2001 y 2010 frente al 32 por ciento que lo hicieron en la década 1961-1970.

Jarraud ha añadido que esta década ha continuado un extenso periodo de aceleración del calentamiento global, con una anomalía térmica positiva de 0,21 grados centígrados más cálida que la media del periodo 1991-2000 que, a su vez, fue 0,14 grados centígrados más cálida que la década anterior.

Según el estudio, este decenio fue el más caluroso en ambos hemisferios y se ha producido una rápida disminución del hielo marino del Ártico y una aceleración de la pérdida de la masa neta de las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia y de los glaciares del mundo. Como resultado de este derretimiento generalizado y de la expansión termal del agua del mar, la media mundial del nivel del mar aumentó unos 3 milímetros por año, aproximadamente el doble de la tendencia que se había observado en el siglo XX, de 1,6 milímetros al año. El nivel medio del mar a nivel mundial es en la actualidad 20 centímetros más elevado que en 1880.

Respecto a la concentración de gases de efecto invernadero, el informe de la OMM constata un aumento y precisa que, a nivel mundial el dióxido de carbono llegó a 389 partes por millón en 2010, es decir, un 39% más que al inicio de la era preindustrial, en 1750. Mientras, el metano llegó a 1.808,0 partes por mil millones (158%) y el óxido nitroso a 323,2 partes por mil millones (20%).