Publicado: 16.05.2014 19:23 |Actualizado: 16.05.2014 19:23

Esa Europa insostenible

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Este es un debate de ideas y de análisis de los principales problemas sociales que tiene Europa. De las circunstancias que lo han generado, de cómo afectan a la gente y de las alternativas para conseguir un espacio más amable para los ciudadanos de la UE, si es que esto es posible. Es un debate planteado desde el ángulo contrario a los que se proponen desde algunas instancias políticas, especialmente desde el bipartidismo, en el que predominan los eslóganes electorales, las estrategias mediáticas y el vacío ideológico. Hoy Europa tiene mala salud y no va por el camino de mejorarse. Entender esto es básico para situar en su verdadera dimensión la crisis en la que nos hemos instalado, con su avalancha de recortes y de desgracias

La desigualdad ha aumentado en Europa en los últimos años y ha provocado una brecha social importante. Este es un punto en el que todos los participantes han estado de acuerdo; no obstante esta no es una tendencia que haya arrancado con la crisis económica; ya venía de antes, "lo que constituye un factor más para revisar en profundidad el funcionamiento de la UE", sostiene Fernando Luengo. La experiencia de España dentro de la Unión ha atravesado por dos fases básicamente: una primera etapa en la que la convergencia fue más o menos visible y una segunda de divergencia, que es en la que nos encontramos ahora y que afecta en mayor o menor medida a todo el espacio de la UE, aunque es más aguda en los países del sur. Es la posición de Santos Ruesga, que fecha en los tiempos de Thatcher y Reagan el momento en el que el capital decidió recuperar las tasas de ganancia que había mantenido tras la segunda Guerra y que estaban disminuyendo. Entonces se lanzaron las políticas neoliberales que abrazó Europa y que ahora estamos sufriendo. "Es un problema de la UE y sobre todo del modelo de capitalismo que estamos viviendo", argumenta.

La precariedad que afecta a la vida de muchos ciudadanos europeos no se explica suficientemente contraponiendo los efectos que tiene la crisis entre los países del norte y del sur. La precariedad recorre transversalmente todos los países. "Los jóvenes en Alemania también encadenan contratos basura y muchos pensionistas no llegan a finales de mes. No es tanto un conflicto entre el norte y el sur cómo entre los de arriba y los de abajo. Es un conflicto entre el uno por ciento que acumula las riquezas frente al 99 por ciento que está sufriendo los recortes", sostiene Pablo Padilla.

Pedro Chaves incide sobre el modelo de crecimiento."Parecía que el mundo que habíamos construido no tenía retroceso y que bastaba con hacerle algunos ajustes. Este concepto se ha desmoronado". El pacto social de la posguerra mundial que permitió el Estado del bienestar en Europa es irreproducible.

"Todo está orientado a volver a un modelo económico que nunca se va a volver a producir" Esta idea, la imposibilidad de volver al modelo de Europa que hemos conocido, es uno de los ejes fundamentales del debate. Fernando Luengo y Yayo Herrero subrayaron insistentemente que los factores medioambientales y de sostenibilidad proyectan un escenario peligroso para el futuro de Europa. "Dentro de la lógica del sistema, argumenta Yayo Herrero, no hay solución porque todo está orientado a volver a un modelo económico que nunca se va a volver a producir en los términos anteriores". La ecologista señala que el petróleo, el gas y otras materias primas ya han alcanzado su pico de producción o están a punto de alcanzarlo, lo que impide la prolongación del modelo. Una ciudad como Madrid, ejemplarizó, es inimaginable sin energía barata y abundante. "La crisis energética y la crisis de materiales está ahí y sorprende que no esté presente en los discursos de los políticos de izquierdas ni de derechas"

El raquítico desarrollo de la democracia en las instituciones europeas es otro de los factores analizados en los que hay acuerdo entre los participantes en el debate. Fernando Luengo destaca que "las políticas económicas aplicadas en Europa, puestas al servicio de intereses oligárquicos, son un disparate". El profesor propone "no empezar la casa por el tejado" y establecer en primer lugar el tipo de política que necesitamos para diseñar después las instituciones necesarias para llevarlas a cabo. Hay que abrir, sostiene, "un proceso constituyente en Europa".