Publicado: 20.07.2014 16:57 |Actualizado: 20.07.2014 16:57

Los europeos huyen de Gaza ante las matanzas del Ejército israelí

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A la céntrica calle Nasr fueron llegando esta mañana poco a poco alrededor de 300 ciudadanos europeos que han optado por abandonar la franja de Gaza debido a una situación que se está deteriorando hora a hora, conforme se intensifican los bombardeos de la aviación israelí en el transcurso de la "segunda fase" de la operación Margen Protector y que esta mañana causaron una masacre en el barrio de Shayaía: 62 civiles muertos y 400 heridos.

Los autobuses les esperaban aparcados en fila junto al edificio de la PNUD, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el órgano encargado de llevar a cabo la evacuación. Los adultos metían sus maletas y bolsas de mano en los grandes maleteros de los autobuses que se les había designado mientras sus hijos observaban la operación con curiosidad.

Nafez Abu Jarad se doctoró en Ciencias Políticas en 1988 en Madrid y desde hace años enseña en la Universidad al Quds de Gaza, donde reside desde los noventa, después de haber vivido 23 años en España. Dos de sus hijos siguen viviendo en España, adonde Abu Jarad planea establecerse hasta que se restaure la calma.

"Lo que está ocurriendo revela que Hamás está muy fuerte, aunque creo que tenía que haber aceptado el alto el fuego propuesto por Egipto", dice Abu Jarad, que no esconde su simpatía por Fatah. No obstante, cree que "la situación no cambiaría mucho" si Hamás aceptara las condiciones del alto el fuego egipcio. "Dudo que Israel vaya a levantar el bloqueo de Gaza puesto que es muy probable que si lo hiciera, el gobierno de Netanyahu caería automáticamente".

"Volver a Gaza fue la decisión más horrible de mi vida", dice agitando su pasaporte español 

"Volver a Gaza fue la decisión más horrible de mi vida, y esto es lo mejor de mi vida", dice agitando su pasaporte español. Muchos palestinos que han vivido en Europa disponen de doble nacionalidad, y una parte de ellos está haciendo uso de su nacionalidad europea para dejar Gaza en estos momentos tan convulsos, al menos temporalmente.

Isidro González, Cónsul General Adjunto de España en Jerusalén, es el diplomático encargado de supervisar la evacuación de los ciudadanos españoles y sus familias. El Consulado ha dicho que no se trata tanto de una "evacuación" como de una asistencia a personas que "se encuentran en una situación angustiosa".

"El Consulado ha sacado hoy de Gaza a 60 personas, de las que 50 poseen pasaporte español y el resto son miembros de sus familias. El plan es sacarlos cuanto antes y llevarlos a un lugar seguro, a un hotel de Ammán, donde puedan estar tranquilos hasta que cesen las hostilidades", comenta González, que hoy ha viajado al paso de Erez, entre la Franja e Israel, para recoger a esas personas y facilitar el papeleo para cruzar la frontera. En la Franja permanecen unos 25 ciudadanos españoles.

Un europeo que espera a que los empleados de la ONU le asignen un autobús es el palestino-búlgaro NayiQutb, de 60 años, con un hijo de 27 años que es ingeniero y reside en Bulgaria. "Mi padre falleció recientemente y he venido a vender su casa, aunque no lo he logrado. He decidido marcharme aprovechando esta oportunidad para regresar a Bulgaria, donde vivo desde hace 30 años. Ha sido mi primera experiencia bajo las bombas", explica.

"El conflicto es muy peligroso y va a continuar porque Israel no va a levantar el bloqueo" 

Entre los que deambulan entre los autobuses están Mohammed Atalah y su esposa Joloud, así como sus dos hijos de corta edad. Los dos vivieron en Gran Canaria durante muchos años pero regresaron a Gaza hace tres años. Mohammed es acuicultor y trabaja en el ministerio de Agricultura palestino, donde se ha especializado en el cultivo de peces. Joloud es profesora de informática en la Universidad de Gaza, y el matrimonio no tiene familia en España.

"Deseamos que haya una tregua cuanto antes aunque no estoy segura de que vaya a ser así. El conflicto de estos días es muy peligroso y va a continuar porque Israel no va a levantar el bloqueo", comenta Joloud.

Otro europeo que se disponía a salir de la Franja era Ali El Ankah, de 56 años, casado y con tres hijos, a quien la invasión israelí le pilló en Beit Lahiya, al norte de Gaza, una de las localidades que ha sufrido más bombardeos en los últimos días. Finalmente, el sábado se vio obligado a abandonar Beit Lahiya y buscar refugio en la ciudad de Gaza, en una escuela de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados. El Ankah es uno de los afortunados gazatíes que poseen pasaporte europeo.

Laila Shahin es una palestina con nacionalidad brasileña de 41 años. Tiene seis hijos, de los que tres viven en Brasil y Paraguay. Viste una túnica negra y un niqab le cubre todo el rostro con excepción de los ojos. Dice que cuando está en Brasil también se cubre con niqab. "Me voy a causa de la guerra, porque tengo mucho miedo, aunque dudo que los soldados israelíes entren en la ciudad de Gaza. También que creo que los bombardeos van a continuar durante bastante tiempo", comenta Laila.

Riad El Aila, de 62 años, se marcha a Madrid con su madre, su esposa y sus cuatro hijos. Estudió en España Ciencias Políticas y enseña en la Universidad Al Azhar de Gaza. Vive en el campo de refugiados de Yabaliya desde 1983. "Hay demasiados civiles muertos. Estamos asistiendo a otro crimen de guerra ante el que el mundo no actúa porque no quiere resolver el problema de raíz".

"Están siendo días muy horribles en el campo de Yabaliya. No queremos que se repita lo de 2008 y 2012. No podemos seguir así toda la vida. Esta situación debe acabar con una solución política que nunca acaba de llegar porque la comunidad internacional no quiere", dice El Aila.