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Eva Perón se transforma en un personaje de dibujos animados

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"Eva de la Argentina", el primer film de animación sobre la segunda esposa del expresidente argentino Juan Domingo Perón, lleva el mito de la "abanderada de los humildes" mas allá de las fronteras de la historia oficial.

Peronista hasta el tuétano, la película se estrena hoy en Buenos Aires, a solo diez días de las elecciones presidenciales, y no ofrece -ni lo intenta- miradas imparciales o pretendidamente objetivas sobre la vida de Eva Duarte de Perón (1919-1952).

La cinta refleja la concepción de la directora del film, la periodista María Seoane, quien eligió que la historia de Eva fuera narrada desde la óptica del escritor y también periodista Rodolfo Walsh, desaparecido en 1977 por la última dictadura militar.

"La película está basada en hechos reales pero es una ficción porque el personaje de Walsh está compuesto por mí, al igual que los textos. En Walsh está la mirada de mi generación sobre el peronismo", dijo Seoane, actual directora de Radio Nacional de Argentina, en una entrevista con Efe.

Sin medias tintas, el film está atravesado por un juego dialéctico entre la figura de Eva, una joven de origen pobre y bastardo, sensible ante las necesidades de su pueblo, y una oligarquía odiosa y déspota, representada por oscuros cuervos que acechan a esta mujer incluso tras su muerte.

"La historia de Eva fue contada muchas veces, pero yo elijo contarla de esta manera, desde lo que yo siento frente a esta historia, una historia de pasiones, de emociones", señaló Seoane.

Aunque la trama se inicia casi sin palabras, con imágenes de una Eva niña que ya entonces da muestras de su carácter, el film toma forma a partir del relato de Walsh, para quien, en principio y según sus propias palabras, Evita "no significaba nada".

Sin embargo, atraído por el misterioso robo en noviembre de 1955 del cadáver embalsamado de Evita, Walsh se aboca a escudriñar los enigmas de su vida.

Desenreda así una madeja que se inicia con Eva dejando su pueblo natal para buscar consagrarse como actriz en Buenos Aires, aun a costa de "miserias, promiscuidad y cierta humillación", como plantea este Walsh de ficción.

Ya consagrada en 1944, "la Duarte", de 25 años y una belleza fulgurante, conoce en una gala benéfica a Perón, que a sus 49 años es un militar en franco ascenso político.

"Si la causa del pueblo es su propia causa, no dejaré de estar a su lado hasta desfallecer", le dice Eva a Perón esa noche, para nunca más separarse.

La pareja se hace fuerte en su liderazgo político recostándose en las clases populares y alimentando el rencor de la oligarquía.

Perón se convierte en presidente en 1946 y Eva forma parte activa del gobierno hasta tal punto que las clases obreras, los "descamisados", reclaman en 1951 que sea candidata a la vicepresidencia cuando su esposo decide ir por la reelección.

Pero el general le niega esa posibilidad porque el cáncer ya está haciendo mella en el cuerpo de Eva, quien muere en 1952, a los 33 años, convirtiéndose en mito.

"El mito de Eva es inalterable, pero se reinterpreta, se realimenta", apuntó Seoane, para quien la vida de Evita representó "la historia de una Argentina más armónica" y "del reconocimiento de derechos sociales y políticos, especialmente para las mujeres".

"Eso se extiende al hoy, y yo encuentro que todo esto está muy presente en el kirchnerismo, más allá de la estructura partidaria del peronismo. En el kirchnerismo hay mucha gente como yo que no es peronista pero que sí rescata al peronismo como uno de los grandes momentos de la historia argentina", agregó.

El film sobresale por su estética, un trabajo de animación de notable factura, mechado con pinceladas documentales con la inserción de fotos, registros audiovisuales y grabaciones sonoras de tramos de la vida publica de Evita y Perón.

"Es la primera película animada que aborda la historia política argentina. El código de animación me permitió abarcar toda la vida de Eva y también el uso de la metáfora", señaló Seoane.

La animación se apoya en creaciones del recientemente fallecido Francisco Solano López, el dibujante de "El Eternauta", "lo que le da un rasgo de identidad muy argentino a la película", añadió la directora.

Natalia Kidd