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Evo arrasa en Bolivia con más del 60% de los votos

Los observadores de la OEA destacan el "alto índice de legitimidad democrática" de las elecciones

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Evo Morales ha arrasado en las elecciones generales de Bolivia. Todos los sondeos a pie de urna, difundidos por los medios bolivianos tras el cierre de los colegios electorales, le dan más del 60% del apoyo popular, lo que supondría un mínimo de seis puntos más del porcentaje que logró en 2005, cuando fue elegido por primera vez.

A su principal rival, el derechista Manfred Reyes Villa, que por la mañana aspiraba a estar en la segunda ronda, ningún sondeo le atribuye más del 25% de los sufragios.

Las encuestas más optimistas previas a las elecciones habían pronosticado un 55% de apoyo para Morales y su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS). Pero los sondeos a pie de urna hablan de una horquilla de entre el 61 y el 63,2% y aseguraban el triunfo en seis de los nueve departamentos del país, concretamente, en La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca, y Tarija.

Asimismo, los datos extraoficiales otorgan al MAS la mayoría en las dos cámaras de la futura Asamblea Legislativa Plurinacional (Diputados y Senado). En el caso del Senado, conseguiría o estaría muy cerca de los dos tercios con 24-25 de 36 posibles senadores frente a los 10-11 que obtendría la formación opositora PPB-CN.

De confirmarse esa mayoría cualificada en la Cámara Alta, controlada por la oposición en los últimos cuatro años, Morales lograría su objetivo de controlar el Legislativo para sacar sin dificultades las reformas necesarias para aplicar la nueva Constitución 'refundacional' de Bolivia.

En su primera comparecencia después de los comicios, Evo Morales dijo desde el balcón del Palacio de Gobierno de la Paz quela prioridad es proseguir con los cambios necesarios en la estructura de la sociedad.

'Tenemos la enorme responsabilidad de profundizar, de acelerar este proceso de cambio. Que obtengamos más de dos tercios en las cámaras de diputados y senadores me obliga a acelerar este proceso de cambio', dijo.

El mandatario convocó asimismo a a los dirigentes políticos, cívicos y empresarios opositores de algunas regiones a que se sumen a su proyecto, al margen de las diferencias sectoriales o regionales.

'Somos un gobierno de la cultura del diálogo', dijo Morales quien añadió que 'este proyecto ahora no es solamente de un partido, sino es de todo el pueblo boliviano. Por eso es el respaldo de más del 60 por ciento'.

Morales ganó por primera vez en 2005 con un 53,74% de los votos. Fue ratificado en el referéndum revocatorio convocado por él mismo en 2008 con un 67,41%, lo que le dio carta blanca para poner en marcha el 'verdadero cambio' que había predicado el MAS.

La jornada electoral transcurrió sin sorpresas y en un clima de total tranquilidad.

'Espero que los grupos de la oposición abandonen la oposición salvaje de los últimos cuatros años, que se ha basado en el rechazo de cualquier iniciativa gubernamental, del diálogo y de las ofertas de consenso', aseguró el actual vicepresidente, Álvaro García Linera, quien se refirió a estos comicios los primeros con la nueva Constitución como 'la revolución política más importante de Bolivia desde su fundación, porque garantiza la igualdad de los pueblos'.

La nota más positiva de la jornada fue la transparencia del proceso, avalada por los observadores internacionales que cubrieron todo el país.

La Organización de Estados Americanos (OEA), con el colombiano Horacio Serpa al frente, calificó la jornada como 'un día de participación masiva, alegre, pacífica y cívica, lo que da a este proceso una especial legitimidad democrática'.

La Corte Electoral también insistió en que se produjeron escasos incidentes.

'Son casos que entran dentro de lo normal en unas elecciones de este tipo. Siempre hay gente que no aparece en los listados, que no se encuentra o que se inscribió mal, pero son casos localizados, cosas pequeñas que no afectarán al resultado electoral', según Florisvaldo Fier, jefe de la misión de observadores del MERCOSUR.

Son sus terceras elecciones como observador en el país y, comparando el proceso con los anteriores, asegura que 'la situación es mejor que en otros momentos'.

'Abuelo, ¿por qué te ha puesto eso azul en el dedo?', preguntaba un niño curioso, en referencia a la tinta indeleble con la que pintaba el índice de aquellos que ya habían votado.

'Yo he sido la tercera en votar', explicaba una mujer indígena que ostenta un solitario kiosco callejero mostrando su dedo orgullosa.

La introducción del censo biométrico que controla a los electores no sólo por su documento de identidad sino también por su huella y su fotografía era, sin duda, uno de los detalles de la jornada que más interés ha suscitado entre medios de comunicación de todo el mundo, e incluso entre algún extranjero despistado, que se ha visto obligado a quedarse en la ciudad ante la imposibilidad de trasladarse, y ha aprovechado la coyuntura para curiosear.

La Corte Nacional Electoral destacó la 'gran participación' registrada.

El jefe de la misión de observadores enviada por la Unión Europea para las elecciones generales de Bolivia, José Antonio de Gabriel, ha destacado la “completa tranquilidad” que se vivió durante la jornada de votación en la que prácticamente no hubo ningún incidente.

De Gabriel también ha elogiado a la Corte Nacional Electoral del país andino. Según él, el organismo electoral “ha hecho bien su trabajo”. En opinión del garante internacional, el padrón biométrico estrenado este año en Bolivia “establece muchas salvaguardas contra el fraude, ya que utiliza fotos y las huellas digitales, de tal forma que es prácticamente imposible que una persona pueda votar varias veces”.

Para él, la principal virtud de este sistema es que “ha sido muy inclusivo”. Esto, sumado a que el voto es obligatorio en Bolivia y a que las elecciones “llegan en un momento de efervescencia política”, ha hecho que los ciudadanos hayan acudido en masa a las urnas. 

De Gabriel, que recientemente capitaneó la misión en El Salvador, cree que en América Latina hay “una nueva tendencia hacia una mayor participación”, además de “una nueva sensibilidad por incluir a todos los ciudadanos en los procesos de votación”. Así, recordó que es la primera vez que los bolivianos votan en España.