Publicado: 10.03.2014 10:35 |Actualizado: 10.03.2014 10:35

El exconfidente Zouhier, desde la cárcel, confía en que algún día se sepa "la verdadera verdad" del 11-M

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El exconfidente de la Guardia Civil Rafá Zouhier, que esta semana cumple la pena de 10 años que le fue impuesta por los atentados del 11-M, ha escrito una carta en la que confía en que algún día se sepa "la verdadera verdad" de la tragedia terrorista.

En la misiva, a la que ha tenido acceso Efe a través de su abogado Antonio Alberca, Zouhier dice que quiere "dejar claro a la sociedad española" que sale "de la injusta condena con la conciencia superlimpia de no haber hecho daño a nadie y menos a un pueblo que me ha tratado bien". "Sé que es difícil creer a un moro -añade Zohuier-, pero os aseguro que los peligrosos son los que ordenaban cada paso, aquellos que nos han mentido, engañado y finalmente sentenciado lo ocurrido para que no se sepa la verdad".

El marroquí Rafá Zouhier abandonará el 16 de marzo la cárcel de Puerto de Santa María I (Cádiz), donde contrajo matrimonio recientemente con una mujer española, lo que podría evitar su expulsión a Marruecos, tal y como propuso la Audiencia Nacional a la la Policía Nacional al dictar su licenciamiento definitivo.

"Seguro que ha sido muy difícil tener todas esa información y no evitar la mayor masacre de la historia" Antes del verano de 2003, Zouhier puso en contacto a Jamal Ahmidan El Chino y al ex minero Suárez Trashorras, al que había conocido a través de su cuñado, Antonio Toro, con quien coincidió en la cárcel años antes. En un local de comida rápida situado frente al hospital Gómez Ulla de Madrid, le comentó a Jamal Ahmidam algo sobre su facilidad para proporcionarle explosivos. Aunque Zouhier era a la vez confidente de la Unidad Central de Información de la Guardia Civil, no alertó sobre el atentado hasta el 16 de marzo de 2004, cinco días después de que se cometiera, cuando llamó para hablar de Jamal Ahmidam. Fue detenido el 21 de marzo.

El Ministerio Fiscal solicitó inicialmente para él una pena de 20 años de prisión, pero tras la vista oral la solicitud de pena aumentó a 38.958 años de condena. En el juicio por los atentados fue condenado por la Audiencia Nacional a 10 años de prisión por colaboración con banda armada. Esta sentencia se hizo pública el día 31 de octubre de 2007. El Tribunal Supremo ratificó la condena en 2008.

"No me importa seguir siendo el saco de boxeo que os han puesto delante para que descarguéis vuestra ira", afirma Zohuier en la carta, donde también asegura que si es expulsado se va con "la conciencia superlimpia" y sin "rencor hacia los que sabían lo mismo" que él. "Estoy seguro que ha sido muy difícil tener todas esa información y no evitar la mayor masacre de la historia", opina, y añade: "Nunca fui vuestro enemigo ni lo van a conseguir".

"Os avisé del mismo traidor, de los mismos explosivos y os entregué una muestra de los explosivos que mataron el 11-M"El exconfidente confía en que "algún día se sepa la verdadera verdad y que se reconozcan los errores o la negligencia" que le "cambió la vida" a él y a "muchos inocentes", y asegura que su "único crimen ha sido alertar una y otra vez sobre el traidor (o traidores) que odian a su país". "Antes de que asesinaran a sus propios paisanos, os avisé de la misma mina, del mismo traidor, de los mismos explosivos, de la misma cantidad (150 kg) y os entregué una muestra de los mismos explosivos que mataron el 11-M", indica.

"Me despido -concluye el condenado- retando a quién sea y dónde sea para demostrarle que mi actuación y mi intención era evitar y parar esa venta de explosivos que el traidor ofrecía en Madrid".