Publicado: 22.04.2014 14:02 |Actualizado: 22.04.2014 14:02

Una expedición circunvalará Groenlandia en un trineo de viento, sin una gota de fuel

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El próximo 5 de mayo un equipo de 5 personas comenzará en el sur de Groenlandia la circunvalación de 5.000 kilómetros de esta enorme superficie helada, con temperaturas de hasta 40 grados bajo cero. Y lo hará a bordo de un vehículo de poco más de diez metros de largo que se desplaza con energía eólica, sin una gota de fuel.

Con el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) sobre la mesa, el concepto 'sostenibilidad' se vuelve especialmente relevante, y la necesidad de mostrar las posibilidades de las energías alternativas impulsa proyectos como la primera cinrcunnavegación de la historia por el hielo de Groenlandia, desde el sur hasta el norte de la isla helada.

"El cazador inuit tiene que resolverlo todo, si no, muere. No lleva radio, no vale pedir ayuda", defiende Larramendi."Es un desafío, una aventura", reconoce el explorador polar Ramón Larramendi, encargado de capitanear la misión que durante las 24 horas de 45 días tendrá lugar sobre el hielo ártico, a bordo de un vehículo inspirado en los transportes de los habitantes de la zona, que durante años han ido perfeccionando.  "La tecnología desarrollada es de extrema sencillez. Está basada en el concepto del cazador esquimal inuit: él tiene que resolverlo todo, si no muere. No lleva radio, no vale pedir ayuda", defiende durante la presentación de esta expedición, la séptima a través de los hielos de Groenlandia para el experimentado explorador. 

Tres son, en palabras de Larramendi, los desafíos a los que se enfrentarán en su viaje: el geográfico y de aventura, el técnico y el científico, en una expedición en la que pretenden impulsar el desarrollo de este trineo de viento para investigaciones científicas por su bajo coste -el sector privado financia con 60.000 euros el viaje-, y de paso recordar en España la necesidad de estudiar el Ártico y los efectos que la acción humana está teniendo en esta zona. 

De hecho, España es uno de los países que no tiene instalaciones propias en la zona, a pesar de que será uno de los que más sufrirán sus consecuencias, como corrobora un reciente informe de Greenpeace.

Este martes, coincidiendo con el Día de la Tierra,  Larramendi, el responsable de la logística de la expedición desde España, Juan Manuel Viu, y el vicepresidente de la Sociedad Geográfica Española, Diego Azqueta, han presentado en el Museo del Real Observatorio de Madrid esta misión, y han asegurado que no cuentan con financiación pública porque este tipo de viaje hay que presentarlo con mucha antelación a las instituciones. Por "dificultades logísticas", aseguran, antes de recordar que el vehículo aún no ha sido aceptado formalmente por la comunidad científica.

Según el vicepresidente de la Sociedad Geográfica Española, Diego Azqueta, este trineo movido por cometas es "un invento que ha conseguido superar la tecnología con la sostenibilidad". "Es importante que España pueda estar en un lugar pionero gracias a este catamarán", asegura. "Con él, España podría ser pionera en el Ártico con un coste bajísimo, para que el país esté donde había estado siempre en el mundo de la exploración".

Entre un 40 y un 50% del peso de un vehículo científico que cruce esta zona se debe a los combustibles fósiles que lo muevenPara Larramendi, "no existe otro vehículo movido por renovables que pueda cruzar España", y recuerda que llevan 15 años trabajando en este tipo de transporte. "En 1999 aún no se había resuelto cómo navegar por el hielo", defiende, subrayando que a fin de cuentas este es un prototipo y las condiciones en las que se utilizará son difíciles de imitar, y reconociendo que el planteamiento resulta "chocante", incluso para la comunidad científica.

"Entre un 40 y un 50% del peso de un vehículo científico que cruce esta zona se debe a los combustibles fósiles que lo mueven", asegura Juan Manuel Viu, que espera sirva para liderar "proyectos pioneros, ecológicos y sostenibles".

En apenas 45 días,  con una velocidad de crucero de 15 kilómetros por hora, y hasta de 25 si hay buenas condiciones, el ingenio de tres cuerpos construido sobre raíles de madera de fresno les permitirá atravesar una de las regiones más remotas del planeta, en un recorrido en el que no esperan cruzarse con otros seres humanos y que afrontarán armados, preparados para posibles encuentros con osos polares. 

Los expedicionarios llevarán a bordo varios instrumentos para recoger datos relacionados con dos proyectos científicos del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) -la caracterización de la nieve y la validación de modelos climáticos de Groenlandia-. También tomarán medidas de radioactividad cuando pasen junto a los restos de antiguas bases militares abandonadas tras la Guerra Fría.

Una serie de tareas que en muchos casos podrán practicar sin detenerse, aprovechando las 24 horas de luz habituales en la zona en esta época del año, en una expedición que narrarán desde la web del Proyecto Trineo de Viento.

Los ingenieros españoles Manuel Olivera y Eusebio Beamonte, la danesa Karin Moe Bojsen y el groenlandés Hugo Svensson afrontarán con Larramendi esta expedición, sufragada por Tierras Polares, la Sociedad Geográfica Española y Acciona, que el próximo 1 de mayo partirá desde Madrid para partir poco después desde el sur de Groenlandia.