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Expertos australianos desafían guías de uso de sal en diabéticos

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Por Frederik Joelving

Un equipo de investigadoresde Australia desafía a las guías que recomiendan que losdiabéticos disminuyan la cantidad de sal de sus dietas.

El estudio, que pone de cabeza la sabiduría popular, revelóque los pacientes con los niveles más altos de sodio en orinatenían el riesgo más bajo de morir en 10 años.

"Esto cuestiona la recomendación universal de que todos losadultos deberían reducir el consumo de sal", escribe en larevista Diabetes Care el equipo de Elif I. Ekinci, de laUniversity of Melbourne.

Pero, aunque no es la primera vez que se obtiene este tipode resultados, el equipo de Australia, como otros antes,utilizó sólo la observación sin evaluar el efecto directo deconsumir más o menos sal.

El equipo estudió a 638 personas con diabetes tipo 2 desdehacía años, y en general con enfermedad cardíaca ehipertensión. Al inicio del estudio, todos los participantestenían entre 60 y 70 años; la mitad tenía obesidad.

"Esos son los pacientes en los que se utilizan lasintervenciones más agresivas para modificar el estilo de vida",asegura el equipo.

Los participantes eran pacientes de una sola clínicaespecializada en diabetes y los médicos determinaron el nivelde sodio en orina al inicio del estudio. La cantidad promediode sodio en orina (4,2 gramos/día) coincidía con lo hallado enencuestas mundiales previas.

En una década murieron 175 pacientes, principalmente porenfermedad cardíaca.

Por cada 2,3 gramos extra de sodio en la orina, el riesgode morir durante el estudio disminuyó un 28 por ciento, auntras considerar factores como la enfermedad renal o la edad.

"Eso fue inesperado. Crea la idea de que reducir el consumode sal en los diabéticos tipo 2 no siempre es beneficioso",coincidieron Ekinci y George Jerums, coautor del estudio.

Más de 23 millones de estadounidenses tienen diabetes tipo2. Según las Guías Alimentarias de Estados Unidos 2010, nodeberían ingerir más de 1,5 gramos de sodio por día, alrededorde dos tercios de una cuchara de té. La mayoría de losestadounidenses consume más del doble de esa cantidad, según unestudio publicado el año pasado.

Por ahora, no se recomienda modificar las guías porque elnuevo estudio no prueba que la sal extra le prolongue la vida alos diabéticos.

El problema principal es que los pacientes con bajosniveles de sodio en orina estaban más enfermos y eran mayores,precisó el doctor Paul Elliott, que investiga la relación entrela dieta y la hipertensión en el Imperial College de Londres.

"Reducir el consumo de sodio tiene muchos efectos, algunosbuenos, como bajar la presión, y otros malos", agregó el doctorMichael H. Alderman, del Albert Einstein College of Medicine deNueva York.

Alderman explicó que, por ejemplo, aumenta la resistencia ala insulina, que es el principal problema de la diabetes, y laproducción de ciertas hormonas asociadas con las cardiopatías."El efecto de la reducción del sodio debería ser la suma detodos estos efectos fisiológicos", dijo el experto.

FUENTE: Diabetes Care, online 2 de febrero del 2011