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La extrema derecha israelí celebra su entrada en el Gobierno provocando

Un centenar de seguidores de Lieberman marchan con banderas israelíes por Umm al-Fahm, una localidad con 150.000 personas de origen palestino

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Las primeras consecuencias de la inclusión de Avigdor Lieberman, posiblemente el político más extremista de Israel, en el nuevo Gobierno de Netanyahu, se hicieron patentes este martes en la localidad de Umm al-Fahm.

Un grupo de seguidores del partido de extrema derecha que encabeza Lieberman organizaron una marcha por dicha localidad de mayoría árabe, provocando la respuesta violenta de los ciudadanos que lo interpretaron como una provocación. La Policía tuvo que intervenir con granadas de humo cuando cientos de habitantes empezaron a tirar piedras a la comitiva.

El objetivo de los ultras era pasear por las calles de la localidad con banderas israelíes haciendo uso de su derecho a 'izar la bandera israelí en cualquier parte del país'.En declaraciones a la agencia Reuters, Michael Ben-Ari, un abogado del partido Unión Nacional que participó en la marcha dijo que si 'no levatamos la bandera israelí enUmm al Fahm, tendremos como resultado un estado palestino hasta Tel Aviv.

La Policía desplegó a 2.500 agentes según la BBC para impedir un enfrentamiento que fue inevitable. Un activista de izquierdas, Ilan Ghilon, resultó herido en los enfrentamientos, según el diario Haaretz. El último parte de los servicios médicos habla de un total de 16 residentes y 15 policías heridos.

En Umm al-Fahm viven 150.000 israelíes de raíces árabes. Los representantes de esta comunidad habían pedido a las autoridades que paralizara la marcha. Sin embargo, el Alto Tribunal permitió la manifestación. La Policía, por su parte, había tratado de retrasarla en varias ocasiones temiendo una explosión de violencia.

Los residentes de dicha ciudad han llamado a una huelga general y dijeron que emplearín todos los métodos pacíficos que tengan a su alcance para impedir que los activistas vuelvan a entrar en la ciudad.

En 2001, durante la última intifada, 13 manifestantes fueron asesinados.