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OBITUARIO | DAVID DELFÍN Fallece a los 46 años el diseñador David Delfín, la mirada audaz de la moda

El trasgresor pintor y actor padecía una grave enfermedad que le alejó de las pasarelas. Su última aparición pública fue en el entierro de su musa y amiga, Bimba Bosé. La capilla ardiente será en el Museo del Traje de Madrid, pero será enterrado en Málaga, su tierra natal.

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El diseñador David Delfín ha muerto a los 46 años. Archivo EFE

El diseñador David Delfín ha fallecido a los 46 años en Madrid, víctima de un cáncer que le fue diagnosticado en enero de 2016. La capilla ardiente se instalará este domingo en el Museo del Traje, desde donde será trasladado a Málaga, su tierra natal. 

El también pintor y actor, artista polifácetico y, ante todo, trasgresor fue operado el mes de abril del año pasado, pero no se le pudo extirpar uno de los tumores cerebrales que padecía, por lo que tuvo que seguir con el tratamiento, según declaró él mismo en una de sus últimas entrevistas.

Ello le alejó de las pasarelas. Su última colección desfiló en la Mercedes-Benz Fashion Week (Cibeles) en febrero de 2016. Ganó el Premio Nacional de Diseño de Moda 2016, aunque ya no podrá recogerlo. Su última aparición pública se produjo en el velatorio de su musa, socia y amiga, la modelo y actriz Bimba Bosé, que también falleció en enero, víctima de un cáncer

Nacido el 2 de noviembre de 1970, con el nombre de Diego David Domínguez González, en Ronda (Málaga), el genio de la moda sabía fusionar vídeo, música, fotografía y escenografía para conseguir una obra artística total. Modelo fotográfico y siempre polémico, el momento más comentado de su carrera fue su debut en la Pasarela Cibeles, en 2002, cuando sus modelos aparecieron con capuchas en la cabeza y sogas en el cuello, durante el desfile de la colección Cour des Miracles, inspirada en el pintor Magritte y en el director de cine Luis Buñuel. Para unos, una provocación que invitaba a salir de la pasarela; para otros, pura vanguardia.

"Todo lo que me ha tocado en la vida acaba en mis diseños", decía

Emocional, valiente y luchador infatigable, David Delfín, la mirada más audaz e intensa de la moda española, tenía gran capacidad para absorber referencias y estéticas urbanas, David Delfín siempre sorprendía en la pasarela madrileña, un escenario en el que mostraba su mundo interior, sus gustos, sus sentimientos, sus pasiones y también sus debilidades y tristezas.

Este malagueño no se escondía, era visceral, se mostraba a cara descubierta y así, a través de su costura, de sus creaciones se vaciaba, sacaba lo que llevaba dentro. "Todo lo que me ha tocado en la vida acaba en mis diseños", decía en su última entrevista a Efe.

Risueño y dicharachero, con ese gracejo andaluz que llevaba a gala, David Delfín cada temporada explicaba al detalle su trabajo con tanta pasión que incluso sus palabras se atropellaban. "Cada proyecto te guía; es un reto nuevo con un montón de pautas a vencer, lo que me lleva siempre a preguntarme, '¿Qué puedo aportar a esta estética?'", decía.

'Mentiras', su último trabajo

Durante su último trabajo, "Mentiras", el diseñador se convirtió en un hincha de fútbol para expresar su "fervor" por la moda española: "Es un intento simbólico de trasferir el interés, la defensa y el orgullo a la moda española", decía este gran defensor del producto nacional.

Poseedor de uno de los lenguajes más genuinos y reconocibles de la pasarela española, David Delfín concebía la moda como un "soporte polifacético, que se contamina de todo", y como un campo de creación influenciado por otras disciplinas.

"Diseñar es un soporte perfecto para aunar todas las artes"

"Prefiero añadir, por eso elegí diseñar, es un soporte perfecto para aunar todas las artes", explicaba quien consideraba que "hay un cordón umbilical invisible que las une: el sentido de la creatividad".

A pesar de su imagen de rebelde y también de transgresor, David Delfín era pura emoción, sentimiento y pasión. "Sí, puedo mostrar una cara transgresora y luego me gusta Rocío Jurado o Raphael", bromeaba el diseñador, quien siempre quiso "generar sorpresa".

Cursó estudios de diseño y moda y en 2001 se asoció con los hermanos Deborah, Gorka y Diego Postigo, así como con Bimba Bosé. Junto a ellos fundó la marca David Delfín, que en poco tiempo revolucionó el mundo de la moda y el diseño, un sello bajo el que presentó ese mismo año sus diseños en el Circuit de Barcelona con la colección Openin Nite (primavera-verano 2001).

Pero fue en 2002, con Cour des Miracles, cuando David Delfín entró a formar parte de la historia de la moda de España. Sedujo con su trabajo y carisma y en la siguiente edición de la pasarela madrileña introdujo un aire fresco que le hizo merecedor del premio a la mejor colección de un joven diseñador.

Con los ojos siempre abiertos, este generoso creador decía que "sin equivocación no hay crecimiento" y que "arriesgar es la única manera de crecer".

Autodidacta, Delfín llegó a la moda a través de la pintura, se enorgullecía de ser un diseñador "conceptual" al que lo único que le interesaba era crear moda llena de contenidos.

Con la curiosidad de un niño, David Delfín se movió en distintas aguas artísticas, diversificó su campo creativo hacia nuevas líneas de negocio y entró en territorios creativos como el cine, el vídeo, las artes plásticas o la creación de vestuario para la danza.

Elogiado por la prensa especializada, el creador de la firma homónima David Delfín siempre quiso sumar, detestaba que le encasillaran en una sola disciplina, una filosofía que compartió con Bimba Bosé, su amiga, musa y socia a la que ahora se une, dos almas que seguramente seguirán creando. Aquí ya se le echa de menos.