Público
Público

Los familiares de Betancourt, entre el pesimismo y la esperanza ante la misión humanitaria

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los familiares de Ingrid Betancourt se debaten hoy entre el pesimismo y la esperanza sobre la misión humanitaria enviada por Francia a Colombia para intentar llevar asistencia médica a la rehén de las FARC, secuestrada desde hace más de seis años y cuyo estado de salud es calificado de preocupante.

Ni Lorenzo Delloye, el menor de los hijos de la rehén, ni el Gobierno francés consideran como un rechazo a la misión el comunicado divulgado anoche por una agencia próxima a las FARC según el cual la guerrilla cerraba la puerta a toda liberación unilateral.

El mensaje, atribuido al "canciller" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Granda, fue publicado el pasado 19 de marzo, "mucho antes" de que se planteara la misión, según fuentes diplomáticas francesas.

Por eso París sigue esperando que la guerrilla responda e indique dónde tiene que acudir su avión sanitario para prestar auxilio a la rehén.

El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, dijo que mantienen la fe en esta arriesgada misión, porque ya lo han intentado todo y porque el tiempo apremia.

Los emisarios y el personal sanitario del avión médico francés que aterrizó ayer en Bogotá aguardan a entrar en contacto con la guerrilla para que se les permita dar asistencia a Betancourt, a la que diversos testimonios sitúan al borde de la muerte.

Ese "peligro de muerte inminente" fue el aducido por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para esta misión conjunta con España y Suiza, sobre la que guardan la máxima discreción.

Una operación arriesgada que recuerda a la que el entonces ministro francés de Exteriores, Dominique de Villepin, intentó en 2003 y que acabó con un rotundo fracaso, puesto que el avión que debía recuperar a Betancourt aterrizó en Manaus (Brasil) sin informar a Brasilia, lo que provocó un incidente diplomático.

Ahora Francia cuenta con el respaldo de Bogotá, que se ha comprometido a suspender las operaciones militares en la región en la que opere la misión francesa.

Lorenzo Delloye dijo hoy que esta misión puede ser "la última oportunidad" de encontrar a su madre con vida.

El joven envió un mensaje de ánimo a su madre a través de las ondas de Radio Francia Internacional (RFI), una emisora que los guerrilleros permiten escuchar a los secuestrados en la jungla.

"Come y cuídate, es tu hijo quien te lo pide", aseguró el hijo menor de la rehén que vive en París con su padre, Fabrice Delloye.

Mientras Francia y Lorenzo siguen esperando la respuesta de las FARC, Astrid Betancourt, hermana de la rehén, se mostró pesimista sobre la misión humanitaria.

Para ella, la iniciativa tiene "ínfimas opciones" de acabar con éxito, porque no se hizo en concertación con las FARC y porque es ajena a la principal reivindicación de la guerrilla: la apertura de negociaciones en una zona desmilitarizada para un canje de rehenes por guerrilleros encarcelados.

Para Astrid Betancourt, el éxito de la misión depende de "un milagro", por lo que apostó por continuar la presión sobre las FARC y sobre el Gobierno del presidente, Álvaro Uribe, para retomar la vía del diálogo, un camino que pasa por la mediación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el único, a su juicio, capaz de renovar el contacto con todas las partes.

Es un camino más lento, pero Astrid cree que no hay tanta urgencia, puesto que no se cree todos los rumores que señalan que su hermana esté al borde de la muerte ni que esté en huelga de hambre.

"Sabemos que está mal, pero no podemos creernos todos los rumores", afirmó la hermana de la rehén.

Acusó al Gobierno de Uribe de estar manipulando estas informaciones para justificar el envío de más tropas a la zona donde están los secuestrados.

Pero, en una entrevista ayer con una televisión francesa, el propio Uribe afirmó que no tiene "ninguna confirmación" de las "malas" noticias que corrieron la semana pasada sobre la salud de Betancourt.