Público
Público

Las familias piden que se procese a los soldados que mintieron sobre el Domingo Sangriento

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las familias de las víctimas del "Domingo Sangriento" pidieron hoy a las autoridades judiciales norirlandesas que consideren la posibilidad de llevar ante los tribunales a los soldados británicos que mintieron durante las investigaciones de lord Saville.

En el informe divulgado el martes sobre la muerte de catorce civiles en 1972 en la ciudad norirlandesa de Londonderry, Saville culpó a los militares del Primer Regimiento de Paracaidistas de disparar contra manifestantes inocentes y de "prestar falsos testimonios" para justificar sus acciones.

Para el abogado de las familias, Michael Mansfield, las acusaciones son graves y, aunque quizá no suficientes para presentar cargos por homicidio o asesinato, sí lo son para iniciar un proceso judicial por perjurio.

En declaraciones a la cadena británica BBC, el letrado reconoció hoy que los testigos de la investigación recibieron inmunidad para evitar incriminarse, pero señaló que este privilegio no abarca el delito de perjurio.

"Creo que dada la claridad y fuerza de las conclusiones, que se contaron falsedades e historias inventadas, el director de la Fiscalía pública, ya sea aquí en Irlanda del Norte o en Londres, debería considerar si esto es grave, ya que un número de soldados ha violado flagrantemente la ley", afirmó Mansfield.

Tras la publicación del documento este martes, un comunicado de la Fiscalía norirlandesa (PPS) indicó que "el director de la PPS y el máximo responsable de la Policía norirlandesa (PSNI), Matt Baggott, estudiarán el contenido del informe para tomar una decisión al respecto".

El texto de Saville, de más de 5.000 páginas, critica duramente al Ejército británico y a los mandos militares en Irlanda del Norte, al tiempo que recalca que los fallecidos era civiles inocentes, como siempre sostuvieron sus familias en contra de la, hasta este martes, versión oficial.

Dada la reputación de "brutalidad" del Primer Regimiento de Paracaidistas, indica el informe, los soldados no debieron entrar nunca en el barrio católico del Bogside de Derry, lugar por el transcurría la manifestación por los derechos civiles.

Una vez dentro de esa zona de mayoría nacionalista, continúa, ninguno de los soldados disparó contra los manifestantes en respuesta a ataques con "bombas incendiarias o de clavos", tal y como declararon los militares, aun sabiendo que estaban ofreciendo "falsos testimonios".