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Fedea prevé un déficit de hasta el 7,7% en 2012 y avisa de que lo más duro de los recortes está por venir

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada advierte que desde 2009 las inversiones públicas han caído un 75% y los salarios públicos han perdido un 24% de poder adquisitivo

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La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) prevé que España cierre el año con un déficit público de entre el 7,3% y el 7,7% del PIB y cree que lo más duro de los recortes está por venir, según avanzó este jueves el subdirector del organismo, Ignacio Conde-Ruiz.

Durante la presentación del balance del primer año de Gobierno de Mariano Rajoy realizado por Fedea este jueves, Conde-Ruiz recordó que la crisis española es de ingresos y el sistema fiscal 'es insuficiente'.

'Para conseguir una consolidación fiscal exitosa habrá que aumentar la presión fiscal', subrayó el subdirector de Fedea, quien cree que el sistema de ahora 'no permite financiar un Estado de bienestar como el actual'.

Conde-Ruiz, ha destacado que desde 2009, 'cuando se alcanzó el pico de gasto público en España', las inversiones públicas han caído un 75% y los salarios públicos han perdido cerca de un 24% de poder adquisitivo, por lo que estas partidas presupuestarias no se podrán reducir mucho más en el futuro. 'Pero para seguir reduciendo gastos hay que tocar las partidas más importantes, como la sanidad', advirtió Conde-Ruiz. Por ello, avisó de que lo peor de los recortes está aún por venir.

'Para seguir reduciendo gastos hay que tocar las partidas más importantes, como la sanidad'

Por su parte, el director de Fedea, Michele Boldrin, se refirió a la reforma del sistema financiero y destacó que los problemas actuales se deben en gran medida a la intromisión del poder político en el control de las entidades. Dicho esto, consideró que la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), el denominado 'banco malo', propiciará que todo el riesgo de los activos que provienen del sector de la construcción pase a los contribuyentes.

Otro de los problemas de la Sareb, según Boldrin, es la falta de entrada de capital extranjero y el hecho de que el Gobierno pueda estar presionando a las entidades privadas para invertir, lo que hará que tarde o temprano haya que 'pagar de vuelta'.

Paralelamente, dijo que la reestructuración financiera está dando lugar a una mayor concentración del sector, algo que será 'el mayor peligro a largo plazo' por la falta de competencia.

Boldrin cargó contra la clase política española y lamentó que la palabra clave en este momento sea 'aguantar' cuando esto no es suficiente ya que, según explicó, 'no es tan obvio que esto (la crisis) vaya a pasar'. 'Claro que hay que aguantar, pero hay que cambiar, porque estamos ante un cambio estructural a nivel mundial que nos ha cogido con mucho retraso', resaltó.

En esta línea, dijo que pedir el rescate sería una medida impopular que ningún político quiere adoptar por la condicionalidad que conlleva, a pesar de que con ello se obtendría mayor liquidez y se resolvería 'parcialmente' el problema de la financiación.

Según Fedea la reforma laboral favorece claramente a los sindicatos en detrimento de los sindicatos'

Sobre la reforma laboral habló el profesor del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (Cemfi) Samuel Bentolila. Lamentó la reducción de gasto en políticas activas para mejorar la empleabilidad de los parados. Bentolila indicó que es posible que el sector privado haya realizado ya todo el ajuste de empleo y que es cierto que la reforma ha propiciado que se opte por las reducciones de jornada o por los expedientes de regulación de suspensión como alternativa al despido.

No obstante, subrayó que en lo que llevamos de año se han suscrito la mitad de convenios que a estas alturas de 2011 provocando una mayor moderación salarial. Esto puede deberse, en su opinión, a una estrategia de bloqueo de convenios propiciada por la limitación a un año de la prórroga automática (conocida como ultraactividad) y 'por una situación claramente favorable a los empresarios en detrimento de los sindicatos'.