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La Feria de Fráncfort reitera su voluntad de hacerse más política

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Berlín, 20 sep (EFE).- El director de la Feria del Libro de Fráncfort, Jürgen Boss, reiteró hoy la voluntad de la muestra de seguir convirtiéndose en un certamen cada vez más político y dijo que la elección de los próximos países invitados, Turquía y China, tienen que ver con esa voluntad.

En un encuentro con la prensa extranjera en Berlín, Boos dijo que ya la experiencia de este año, cuando la cultura catalana será la invitada de honor, ha servido para refrendar ese deseo con todas las discusiones que ha desatado.

'El libro es un arma', dijo Boss y subrayó que la Feria tiene que ocuparse de los contenidos y sus repercusiones políticas y no solamente de los temas relacionados con el negocio editorial.

Turquía, según Boss, tiene un panorama editorial y literario muy interesante y su presencia en Fráncfort el año próximo generará sin duda discusiones importantes sobre la evolución que esta viviendo el país y su relación con Europa.

La presencia de China, según Boss, sacará a relucir problemas importantes como el tema de la censura y eso dará material para discusiones.

Con respecto al caso chino, Boss expresó su esperanza de que en los próximos años se produzca una apertura en el plano cultural aunque no al ritmo que espera Occidente.

Boss se refirió a una conversación que tuvo con representantes del gobierno chino a los que les dijo que toda presentación de un invitado de honor incluía una exposición de libros de todo el mundo sobre el país en cuestión.

'Les dije que había que partir de la base de que el 90 por ciento de los libros de esa exposición iban a ser críticos con China y les pregunté si había algún problema con ello. Me dijeron que de ninguna manera y que la voluntad del país era abrirse aunque no a la velocidad con que lo esperaba Occidente', dijo Boss.

Boss también se refirió a la cooperación de la Feria de Fráncfort con otras Ferias del Libro en el mundo, como la de Ciudad del Cabo y la de Abu Dhabi, en los Emiratos Arabes, que sirven para tratar de impulsar la lectura en esos países y también para fomentar la libertad de opinión y la cultura de la discusión.

Además de generar discusiones y polémicas probablemente fructíferas, la presentación como invitado de honor de un país o una cultura suele ayudar a sus escritores a entrar en el mercado alemán y también en otros mercados europeos.

Con respecto a la cultura catalana, Boss mencionó concretamente el caso de María Barbal, cuya obra 'Pedra de Tartera' ha sido uno de los cuarenta o cincuenta títulos traducidos al alemán y ha tenido una buena acogida después de que la crítica Elke Heidenreich presentase el libro en su programa de televisión.

'Tras el éxito en Alemania ha habido una segunda edición de la obra en español', dijo Boss.

Boss también aludió a la experiencia de los invitados de honor de los últimos dos años, Corea e India.

En el caso coreano, se dieron a conocer en Alemania a algunos escritores hasta ese momento desconocidos en Europa y en el caso de India se le abrieron las puertas a autores de idiomas diferentes al inglés procedentes de ese país.

Después de Turquía y China, como recordó hoy Boss, le vendrá el turno a Argentina lo que el director considera importante porque le parece que en las últimas décadas Latinoamérica ha desaparecido un poco del mapa literario mundial.