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Fernando León asegura que aunque otras veces dijo que no, "tenía ganas de estar en la Copa"

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El campeón olímpico español Fernando León, afronta su primera participación en la Copa del América y revela que "tenía muchas ganas de estar en un equipo" de esta competición.

"Las otras veces dije que no, pero ahora sí que me apetecía mucho, con este formato y estos barcos", aseveró.

A sus 45 años ha participado en cuatro Olimpiadas consecutivas. Ha sido campeón de la clase tornado (junto a José Luis Ballester) en los JJ.OO. de Atlanta'96, diploma olímpico en Seúl'88 en la clase 470 (cuarto puesto) y en Barcelona'92 en la clase Soling (sexto puesto).

Ahora está participando en Plymouth (Reino Unido) en la segunda prueba de las Series Mundiales de la 34ª Copa del América y, de momento, no está en el equipo titular, sin embargo, eso no le preocupa.

"Cuando Luca Devoti comenzó a montar el equipo, contactó conmigo y me dio la oportunidad de navegar como especialista de catamaranes. Estuvimos hablando y él me explicó cuál era la situación inicial del equipo, donde por el momento no hay mucho dinero, y si yo lo aceptaba o no", relató.

"Él quería trabajar conmigo y a mí me ilusionaba navegar en estos catamaranes. Así comenzó una conversación que siempre ha sido muy transparente y muy honesta. No ha habido más intención que empezar a preparar y a montar un futuro equipo de Copa América en catamaranes. Ahora estamos conociéndonos, viendo cuál es la situación, viendo qué presupuesto hay, para saber de qué manera se puede trabajar," añadió León.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria es consciente, por propia experiencia, de la dificultad de formar un equipo ya que "hay muchas cosas por hacer, la intención es tener dos equipos para entrenar en estos barcos para poder mejorar y entrenar, pero de momento está todo muy verde, esto es el inicio, está la semilla plantada y ahora tiene que empezar a florecer."

También comentó que "los AC45 (de 13,75 metros de eslora) son el barco ideal para la Copa América. Son muy rápidos, aceleran muy rápido, hay un condicionante nuevo que es la vela ala, que es nueva para todos, sobre todo por conocer el trimado y su potencial".

"Realmente el barco es espectacular, aunque yo mejoraría ciertas partes de la estructura, porque el barco con mucho viento, se mueve y es muy flexible, pero realmente para mí es espectacular", insistió.

Otro punto que considera clave es acercar las regatas a tierra porque "generan un gran espectáculo". "Yo creo que es bueno para todos, para la Copa, para los espectadores, para los patrocinadores y para el público para entender un poco más lo que es la vela, porque es otro formato, pero es vela", señaló.

"En noviembre también estaré en San Diego (Estados Unidos) en la tercera prueba de las Series Mundiales, aunque no sé si tendré la oportunidad de patronear el barco, pero seguro que en el futuro las habrá", anunció.

"Creemos que mientras más competitividad haya en un equipo más posibilidad de mejorar, porque al final el catamarán de 72 pies (22 metros de eslora) -en el que se navegará la Copa del América en 2013- necesita los dos tripulaciones en un solo barco. Esa es la intención, pero lo importante es ir mejorando, a mí me interesa mucho que se forme un equipo y ojalá todo esto salga bien y yo tenga la oportunidad", explicó.

Fernando León es el tripulante que más experiencia tiene en match-race (competición barco contra barco) en un equipo donde abundan las medallas olímpicas.

"He competido en una Olimpiada (Barcelona'92) en Soling en match race y también varios años el circuito mundial de match-race. Experiencia hay, ahora hay que empezar a pulir, todo esto es formarse, y quiero sentir que esto va a ir bien, pero hay que trabajar duro", advirtió el regatista grancanario.

Se considera uno más del equipo y sabe que hay un trabajo muy duro por delante. El martes pasado se encontraron el casco deslaminado, tuvieron que cambiarlo y estar casi toda la noche trabajando.

"El equipo titular, que tenía que dormir, nos quedamos aquí todos los demás trabajando a tope, hasta las tres y media de la mañana, pero lo importante para nosotros es que al día siguiente el barco pudo navegar", concluyó.