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El Festival de Luces de Berlín se despide tras la visita de miles de personas

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El Festival de Luces de Berlín, mediante el que los principales monumentos de la ciudad son iluminados con diferentes colores, apagará sus focos este fin de semana después de haber recibido la visita de miles de berlineses y turistas.

Ver la Puerta de Brandemburgo iluminada con tonos rojos y azules, o la Catedral Evangélica de Berlín con un diseño de leopardo, son algunas imágenes atípicas que los paseantes del centro de Berlín han podido disfrutar durante los últimos días.

Mañana se pondrá punto y final a la sexta edición de un original proyecto que ha conseguido ofrecer una perspectiva diferente al Berlín histórico, coincidiendo con la llegada del frío a la capital alemana.

Cada noche han sido cientos los turistas que se han dejado caer por la Parisier Paltz para poder observar los diversos proyectos lumínicos que adornaban las columnas y la cuadriga que conforman la famosa Puerta de Brandemburgo.

Una de ellas es Sonia Camacho, española asentada en Berlín desde hace unos meses, quien manifiesta que ver los monumentos emblemáticos iluminados de esta manera "es algo que no debe perderse ni los visitantes ni los residentes".

El festival de las luces "es una oportunidad única para los aficionados y para los profesionales" de la fotografía, señala a Efe esta española, que lleva su cámara colgada al cuello.

Otro de los que asiste admirado al juego de luces es el chileno Nicolás, quien llegó a Berlín para acabar sus estudios de traducción y se encontró "por casualidad" con el espectáculo al ir pedaleando con su bici.

"Me encanta cómo está iluminado todo" señala el joven, quien añade que hay múltiples estructuras iluminadas en la ciudad, tales como "iglesias, hoteles o hasta las calles".

Miles de turistas han podido pasear, desde el pasado 13 de octubre, por debajo de los tilos iluminados de la avenida Unter den Linden, al tiempo que tomaban algunas de las fotografías más inusuales.

No era extraño observar a los transeúntes posando justo encima de los focos, para que sus amigos les captasen una instantánea en la que sus cuerpos aparecían totalmente rosas, verdes o amarillos.

Paredes en las que florecen rosas, al tiempo que mariposas gigantes revolotean por las fachadas de céntricos hoteles, son algunos de los diseños lumínicos que pueden observarse en este festival, que debido a su éxito en ediciones pasadas, este año ha sido alargado de una semana a doce días.

Una de los edificios más admirados por los visitantes estos días ha sido la "Dom", la catedral más grande de Berlín, en la que innovadores diseños, como tramas de leopardo o faunas surrealistas, han cubierto por completo la fachada del templo sagrado.

El edificio más alto de la ciudad no ha quedado exento de ser protagonista del festival y así, durante varios días, la conocida torre de televisión ha podido observarse desde casi cualquier punto de Berlín con una variedad de gamas multicolor.

Fuera del centro, otras edificaciones como puentes o antiguas fábricas también han sido iluminadas durante un original festival que mañana se despedirá hasta las mismas fechas de 2011.

Ximo Albors