Publicado: 02.03.2011 12:30 |Actualizado: 02.03.2011 12:30

Fianza de 1,6 millones para Matas por un proyecto fantasma de Calatrava

El juez del caso Ópera' sostiene que el expresident balear ordenó "amañar" un contrato gestado de manera "clandestina"

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El juez que investiga el llamado caso Ópera fijó ayer, en un auto demoledor, una fianza civil de 1,6 millones de euros para el expresidente balear, Jaume Matas, a quien imputa prevaricación y malversación. Matas, que ya evitó hace un año la cárcel abonando una fianza de tres millones, ordenó según el juez "amañar" la contratación del arquitecto Santiago Calatrava para que, en vísperas de las autonómicas de 2007, presentase el anteproyecto de una supuesta y futura Ópera de Palma que nadie planeaba construir. El auto traza un apabullante relato de las argucias urdidas para vestir de legalidad una adjudicación gestada "de manera clandestina" en una cita mantenida en Roma por Matas y Calatrava un año antes de que, en abril de 2007, el contrato quedase formalmente rubricado.

Del trabajo de Calatrava sólo quedan como rastro una maqueta y un vídeo porque el supuesto anteproyecto redactado "no ha aparecido", dice el auto. Según el juez, el objetivo de Matas era buscar votos para sí mismo y el PP.

El auto revela que un exalto cargo de Matas confesó que la ópera no se haría

El autor de esta nueva resolución judicial contra Matas es José Castro, que ya investigaba el caso Palma Arena y desgajó de aquel sumario el caso Ópera. Previsiblemente, la investigación pasará a manos del Tribunal Superior (TSJ) de Balears, dado que el magistrado dibuja al exconseller de Educación del PP, Francesc Fiol, como ejecutor de las directrices marcadas por Matas. Fiol presidía la empresa pública Ibisec, que firmó el contrato con Calatrava. Y ahora es diputado autonómico, por lo que goza de aforamiento ante el TSJ.

El juez Castro descarta por ahora que al expresident balear le guiara aquí el móvil de obtener una contrapartida económica. Es decir, otro soborno como aquellos presuntos por los que está imputado en el Palma Arena, cuyo origen se remonta al sobrecoste de 60 millones sin justificación detectado en el velódromo palmesano tras perder el PP el Govern.

Como ya hizo en marzo de 2010 cuando decretó la libertad de Matas bajo fianza de tres millones, el magistrado dibuja de nuevo como un autócrata al también exministro del PP y exlíder balear de su partido: "La normativa sobre la contratación pública fue sustituida por la exclusiva voluntad del presidente del Govern", dice su resolución. En el caso Ópera, la fianza impuesta a Matas persigue garantizar las responsabilidades pecuniarias derivadas de una eventual condena. Si el expresident no paga, el juez embargará sus bienes. El abogado de Matas confirmó ayer a Público que recurrirá el auto, que otorga tres días hábiles para depositar la fianza.

Ni siquiera el suelo era del Govern, pero el arquitecto cobró 1,2 millones

Santiago Calatrava, concluye la resolución, cobró 1,2 millones de euros "a cambio de prácticamente nada". Y cobró antes de que el nuevo Gobierno socialista tomara posesión. El juez destaca la agilidad burocrática del equipo de Matas, a quien, no obstante, le fallaron las fechas.

Las del expediente montado para Calatrava, porque terminaron delatando el amaño. El arquitecto, por ejemplo, recibió la "invitación" a participar con un anteproyecto cuando la propuesta de adjudicación ya estaba hecha.

El trámite se ideó para que en él encajara Calatrava "como un guante"

Pero el caso, y así lo recalca el juez, no se ciñe a un asunto de prevaricación, es decir, a haber concedido un contrato de forma ilegal a sabiendas. Y no se limita a eso porque la secuencia de hechos que refleja el auto refuerza la tesis de que el palacio de la ópera y la remodelación del Muelle Viejo de Palma eran una simple quimera electoral: no había estudio económico del proyecto y se ignoraban incluso "por aproximación" tanto el presupuesto necesario así como las vías de financiación. Los terrenos donde debía ubicarse el faraónico proyecto ni siquiera eran propiedad del Govern balear. Y, sobre todo, el gerente del Ibisec, la empresa que contrató a Calatrava, declaró ante el juez lo que plasma el auto: "Que de todas formas el encargo no se pensaba ejecutar".

Pero el juez no se queda ahí. Y destroza la versión de Matas sobre cómo contratar a Calatrava fue "una decisión política" y legítima en cuya tramitación eso sí no participó. Con un lenguaje alejado de los tecnicismos, Castro explica cómo el Ejecutivo del PP buscó un ropaje administrativo que encajara "como un guante" en el perfil de Calatrava. El equipo de Matas encargó incluso y pagó con 120.000 euros un informe a una consultora privada para encontrar la fórmula que le permitiera eludir la ley de contratos públicos.

El juez recuerda que esa encomienda resultó cara pero inútil. Porque el informe encargado determinó que el hecho de que el proyecto tuviese un carácter artístico no autorizaba al Govern a acudir sin más al procedimiento negociado sin publicidad. Ese informe lo emitió PricewaterhouseCooper, la misma consultora que luego contrató a Matas en EEUU. El juez recuerda que el Govern habría podido salir de dudas gratis evacuando una consulta a la Junta Consultiva de Contratación, un ente oficial.

Aunque el juez no pone el foco en Calatrava, también imputado, menciona un elemento delicado: que la maqueta de la ópera guarda un "asombroso parecido" con un pabellón ya diseñado por el arquitecto en Suiza.