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Los "fibers" disfrutan ya de la playa sobre una toalla colectiva de 144 m2

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Los cientos de jóvenes que aguardan el inicio del Festival Internacional de Benicàssim disfrutan ya de playas de la Costa del Azahar como la de Voramar, donde pueden tomar el sol sobre una toalla de 144 metros cuadrados que simboliza la comunión entre paisajes, personas y estilos del FIB Heineken.

Se trata de la instalación "Vayatoalla!!" que el colectivo Otu Oyo ha presentado para la presente edición del FIBArt, el apartado artístico del festival de música alternativa e independiente que entre el jueves y el domingo próximos espera reunir a unas 200.000 personas para disfrutar de conciertos como los de Oasis, Los Planetas, Franz Ferdinand, Paul Weller, DJ Hell o The Killers.

La citada toalla, cien veces mayor que una convencional y diseñada a franjas azules y blancas, es la base de un proyecto en el que sus autores creen que "caben todos y todo" para lograr el "disfrute general" frente al mar.

Junto a esta inmensa toalla colectiva, el Colectivo Paranoia ha ideado por su parte una plataforma marítima con docenas de flotadores que, también en Voramar, pretende "interpretar los diferentes e irrepetibles ritmos que se encuentran en un festival como el de Benicàssim" desde el contexto natural que supone el Mediterráneo.

Asimismo, la Fundación ArtAids ha cedido para FIBArt su proyecto "Yes, negative", donde a través de dos furgonetas se intenta quitar dramatismo a la realización de las pruebas del VIH, mientras José Begega ha ideado un plató fotográfico donde los "fibers" pueden retratarse con un gorro de cordero.

Estas y otras propuestas conforman la oferta artística del FIB Heineken 2009, que un año más ofrece también cursos en colaboración con la Universidad Jaume I de Castellón, un festival de cortometrajes, un certamen de danza y otro de teatro, así como desfiles de moda con las últimas tendencias y los proyectos de jóvenes y emergentes diseñadores.

La organización pretende así ofrecer un variado abanico de propuestas socioculturales que complementan la ya consolidada oferta musical del recinto de conciertos y favorecen la interacción de los "fibers" con el pueblo, ya que algunas de esas actividades se reparten por distintos lugares del término municipal.

Los cálculos de la organización para este año apuntan a un impacto económico en Benicàssim de diecinueve millones de euros, cinco millones más que las dos últimas ediciones. Solamente para los servicios de hostelería del FIB se ha seleccionado a 850 personas.

Por su parte, el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta, ha visitado hoy el recinto del FIB Heineken para comprobar las medidas de seguridad dispuestas para esta edición, que previsiblemente será la más multitudinaria de sus quince años de historia.

Los 800 guardias civiles que estarán desplegados por la zona contarán con unidades especiales de caballería y policía motorizada, así como perros adiestrados y helicópteros.

El año pasado, la Guardia Civil detuvo a 32 personas en las inmediaciones del recinto del festival como supuestas autoras de delitos contra la salud pública, al serles intervenidas diversas cantidades de drogas, y contra la seguridad vial.