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La financiación tensa otra vez la relación entre Aguirre y Arenas

El equipo del dirigente andaluz lamenta que la presidenta "polemice con cargos de su partido y no reserve las energías para sus rivales políticos". Fraga afeó ayer a la líder madrileña por sus crítica

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Esperanza Aguirre vuelve a mostrarse como oposición interna. Tras unos meses en silencio, la presidenta de la Comunidad de Madrid cuestiona otra vez las decisiones de Mariano Rajoy. No le gustó que su partido se abstuviera a la hora de votar el modelo de financiación autonómica y no le hace ninguna gracia que el tesorero del PP, Luis Bárcenas, siga al frente de su cargo por el daño de imagen que provoca.

En la cúpula conservadora no sentaron bien los comentarios de Aguirre, pero decidieron no avivar la polémica. Solo Manuel Fraga se lanzó a darle un toque de atención. El ex presidente de la Xunta le reprochó que criticara la abstención del PP en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que en las Cortes se transformará en un voto en contra, tal y como ella había pedido. En una entrevista a Europa Press, Fraga le recuerda que habría hecho muy bien en hacer todas esas reflexiones 'dentro del debate del partido y no con declaraciones públicas'.

'Génova impuso la abstención. Fue un error. Habrá que preguntar a Arenas por qué se ha hecho así', llegó a decir Aguirre hace unos días en El Mundo. Sus palabras desconcertaron a muchos dirigentes del PP y la referencia al presidente del PP de Andalucía, aún más. Hay quien cree que Aguirre aún no ha digerido que la victoria del PP en las europeas y gallegas apuntalan a Rajoy como candidato en 2012 y que su nueva estrategia es cargar contra él 'pinchando a su principal puntal'

No entienden que Aguirre 'polemice con cargos de su partido 

Fuentes cercanas al dirigente andaluz no entienden que Aguirre 'polemice con cargos de su partido y no reserve las energías para sus rivales políticos'. Además, destacan que, aunque Arenas es el vicesecretario de Política Autonómica y Local, no hace nada sin el sello de certificación de Rajoy.

'Unas comunidades querían votar a favor; otras, en contra. Tras varias reuniones, se decidió buscar una solución unitaria. Era lo más coherente, ya que después todas iban a aceptar el dinero', explican desde la sede nacional.

Los que rodean a Aguirre recuerdan que ella acató las órdenes del partido de forma 'leal y disciplinada'. Sus fieles sostienen que, en el Comité de Dirección del PP de Madrid, previo al anuncio de la postura oficial del partido, Aguirre esperaba instrucciones. 'Llamó a Antonio Beteta (su consejero de Economía) delante de nosotros. En aquel momento, aún había libertad para hacer lo que se estimara oportuno y ella lo que no quería, en ningún caso, era tener un nuevo lío con la dirección', cuenta uno de los presentes en el encuentro.

Desde el círculo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, prefieren no darle más vueltas al tema. Aseguran que su respuesta fue 'espontánea' y mantienen que Aguirre no guarda ningún recelo hacia Arenas. Pero en el PP son muchos los que piensan que ella no da puntada sin hilo y rebuscan motivos.

Algunos piensan que la dirigente madrileña se la tiene jurada a Javier Arenas desde el XVI Congreso Nacional de Valencia, cuando Rajoy salió reelegido como presidente nacional. En el PP, aún se tiene muy presente la tensión previa a ese cónclave y recuerdan que el dirigente andaluz tuvo un 'papel decisivo'. Fue Arenas quien movió los hilos para que Rajoy saliera vivo de la crisis interna y quien formó un grupo de apoyo frente a la amenaza de un candidato alternativo.

Fue Arenas quien movió los hilos para que Rajoy saliera vivo de la crisis interna

Por aquellas fechas, la única persona capaz de disputar a Rajoy el liderazgo no era otra que Aguirre y, con la intervención de Arenas, sus opciones se vieron mermadas. La dirigente conservadora afirma ahora en Vanity Fair que 'jamás' pensó en retar a su jefe y que fueron 'muchos' los que trataron de empujarla a ello. Pero nadie olvida su célebre discurso de abril de 2008, cuando hizo de su 'no me resigno' un grito de guerra.

Arenas tiene hoy una gran capacidad de influencia sobre Rajoy y nadie duda de su poder en el partido. 'El campeón (como le llaman) es un superviviente', declara un diputado. Lo hace con doble sentido. Por un lado, le apunta ese mérito; por otro, da a entender que sólo una persona capaz de 'jugar a varias bandas' podría sobrevivir en las altas esferas. Rajoy, desde luego, nunca ha olvidado su apoyo. 'A Javier casi lo hago alcalde de mi pueblo de tanto que lo quiero', dijo en un mitin.

Un responsable territorial del PP, que ha estado con Aguirre y Arenas en muchas ocasiones, desmiente que tengan mala sintonía. Al contrario, insiste en que tienen una 'relación personal estupenda'. 'Así como con Gallardón se repele, ellos congenian. Se lo dicen todo a la cara y se ríen', comentan desde el PP de Madrid.

Desde el Gobierno regional, inciden, además, en que ella siempre le ha estado 'eternamente agradecida' porque cuando los tránsfugas Tamayo y Saéz se fugaron del Grupo Socialista impidiendo con ello que se formara un gobierno de izquierdas y forzando así una nueva convocatoria electoral que Aguirre ganaría, Arenas le aconsejó que hiciera una declaración patrimonial ante notario. Con ello, podía demostrar que sus bienes, antes y después de dedicarse a la política, habían aumentado debido a una herencia familiar y rechazar cualquier posible acusación de irregularidades.

Y hay quien recalca también que si entre ellos hubiera roces, ella no tendría entre sus mayores personas de confianza a Paloma Adrados. La consejera de Empleo y Mujer era jefa de gabinete del dirigente conservador andaluz.

Un responsable territorial del PP, que ha estado con Aguirre y Arenas en muchas ocasiones, desmiente que tengan mala sintonía

Pero aún con estas explicaciones, muchos mantienen sus reservas. Un diputado del PP hace memoria y recupera incluso un capítulo de enfrentamiento abierto entre las dos formaciones regionales. Se refiere a cuando el secretario general del PP de Andalucía, Antonio Sanz, reclamó a Aguirre que aclarase 'cuanto antes su posición' de cara al congreso de Valencia. El consejero de Sanidad de Madrid, Juan José Güemes, le respondió que no esperara a saber si su jefa se presentaba o no para 'comenzar a trabajar' porque en Andalucía llevaban 'treinta años acomodados en la oposición perdiendo elecciones' . Rajoy tuvo que intervenir pidiendo un 'respeto' para su amigo y defendiendo los resultados obtenidos por sus compañeros andaluces.

Javier Arenas dijo entonces que no pensaba dedicarle a ese asunto 'ni un minuto, ni saliva'. Y tampoco ha querido hacerlo ahora. Ni él, ni los suyos, que podrían haber hecho hincapié en que su formación en Andalucía, como oposición, rechazó frontalmente la financiación autonómica.

Una encuesta oculta

Por si todo esto sonara a poco, en el PP tampoco olvidan un pasaje de la biografía oficial de Aguirre escrita por Virginia Drake, titulada 'La presidenta', que consideran muy revelador a la hora de explicar el feeling entre ambos dirigentes. En uno de los capítulos, Aguirre relata cómo llegó a ser candidata a la Presidencia a la Comunidad en las elecciones de 2003. Ella pensaba que iba a optar a la Alcaldía de Madrid y le sorprendió que José María Aznar se decantase por Alberto Ruiz-Gallardón. Este último siempre dijo que había sido elegido porque era la mejor opción. Pero, según se desvela en el libro, Arenas encargó una encuesta interna que señaló a Aguirre como la persona más valorada por los ciudadanos de la capital, pero guardó el secreto bajo siete llaves.

Rajoy, también en este caso, tuvo que salir a defender a su fiel escudero: 'Arenas jamás ocultó nada a nadie como algunos, sin duda equivocados y por supuesto sin mala intención, dijeron'. El líder del PP sí pone la mano en el fuego por el político andaluz.