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La fiscalía acusa a Demjanjuk de la muerte de 27.900 judíos

El presunto criminal de guerra fue extraditado por EEUU a Alemania en mayo

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La fiscalía de Múnich anunció hoy la acusación formal contra el presunto criminal de guerra de origen ucranio John Demjanjuk como colaborador en 27.900 casos de asesinato.

El anciano de 89 de años, fue acusado de haber conducido en 1943 a miles de judíos a las cámaras de gas en el campo de exterminio nazi de Sobibor, en la Polonia ocupada. Demjanjuk, que insiste en su inocencia, se encuentra en prisión preventiva en la capital bávara desde su extradición a Alemania por Estados Unidos el pasado mes de mayo.

La principal prueba contra Demjanjuk es su antiguo documento de identificación como personal al servicio de las SS con el número 1393, cuya autenticidad fue certificada por peritos policiales muniqueses y que fue determinante para que EEUU accediera a su extradición. Además, los fiscales disponen de una lista de traslados de marzo de 1943, en la que se anuncia el envío de John Demjanjuk al campo de concentración de Sobibor para que trabajase en el mismo como guardián.

La fiscalía muniquesa señaló que no se ha determinado aun la fecha del comienzo del proceso contra Denjanjuk, decisión que queda en manos de los jueces de la Audiencia de Múnich. Tras la entrega del pliego de acusación, Demjanjuk y su defensa tienen un plazo para hacer posibles alegaciones, tras el cual el tribunal decide la fecha para el comienzo del proceso.

El abogado alemán del presunto criminal nazi, Günther Maull, comentó hoy que no espera que el juicio pueda comenzar antes de finales de setiembre. La pasada semana el Tribunal Constitucional alemán (TC) había rechazado un recurso presentado por Demjanjuk en contra de su extradición a Alemania por parte de Estados Unidos.

El TC indicó que el recurso no era admisible puesto que Demjanjuk no había precisado en el mismo cuáles de sus derechos fundamentales habían sido lesionados.

Los abogados del presunto criminal de guerra nazi habían tratado de evitar el proceso alegando que su defendido no estaba en condiciones de ser sometido a juicio por razones de enfermedad pero los informes médicos determinaron que Demjanuk si puede ser juzgado. La única limitación impuesta por los médicos forenses es que las jornadas del proceso deberán limitarse a dos sesiones, mañana y tarde, y que cada una no podrá superar los noventa minutos.

Demjanjuk, según la versión de la fiscalía, llegó a Sobibor en 1942 como prisionero de guerra del Ejército Rojo, aunque se mostró dispuesto a colaborar con los nazis para mejorar las condiciones de su internamiento y ayudó en el exterminio de otros prisioneros.

El acusado, en cambio, ha sostenido siempre que fue reclutado por el Ejército soviético en 1941, que los alemanes le capturaron un año después y que le tuvieron prisionero hasta 1944. Tras la II Guerra Mundial fue reconocido como 'Displaced Person' -'DS', siglas para ex confinados y esclavos del nazismo- y pidió que se le autorizase emigrar a Argentina, primero, y a EEUU, después.

Hasta que emigró a EEUU en 1952, pasó por unos diez campos de refugiados y alegó, sobre su estancia en Sobibor, haber trabajado como chófer por 40 zlotis polacos al mes. Demjanjuk vivió tranquilamente como emigrado en EEUU hasta que a finales de los 70 se reveló su implicación en el Holocausto.

En 1981 se le retiró la nacionalidad estadounidense y en 1986 fue extraditado a Israel. Fue condenado a muerte en 1988 por complicidad en el asesinato de 800.000 judíos tras ser reconocido por supervivientes como el verdugo de ese campo de exterminio, asimismo en la Polonia ocupada.

Pero el Tribunal Supremo israelí anuló la condena en 1993 al presentar sus abogados documentos procedentes de la Unión Soviética, según los cuales no quedaba suficientemente probada que su identidad correspondiera a la de 'Iván el Terrible', un destacado verdugo nazi.

Demjanjuk regresó a EEUU y vivió estos años como apátrida con su familia, sacudido por nuevas amenazas de proceso -las últimas, procedentes de Ucrania, sin éxito- y nuevos dramáticos recursos alegando que una extradición a su edad equivalía a una tortura.