Publicado: 12.02.2014 17:42 |Actualizado: 12.02.2014 17:42

La Fiscalía alemana acusa a diez personas por la tragedia de Love Parade

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La fiscalía de Duisburgo (oeste de Alemania) ha acusado hoy formalmente a diez personas como presuntos responsables de la tragedia ocurrida en julio de 2010 en el festival tecno Love Parade, en la que murieron 21 jóvenes, entre ellos dos estudiantes españolas.

En rueda de prensa, el responsable de la fiscalía de Duisburgo, Horst Bien, explicó que se han presentado cargos por homicidio imprudente y lesiones imprudentes contra cuatro responsables de la empresa que organizó el multitudinario evento, Lopavent, y contra seis miembros de la administración local.

Tras más de tres años y medio de investigaciones, la fiscalía determinó que hubo fallos en la planificación del festival y en las medidas de seguridad y que los responsables debían haber sabido que la estrechez de las vías de entrada al lugar, que también eran de salida, podían poner en riesgo la vida de los 445.000 asistentes.

Según la acusación, el evento, al que se preveía la asistencia de cerca de medio millón de personas, nunca debería haber sido autorizado.

No están en la lista de acusados ni el presidente de Lopavent, Rainer Schaller, ni el entonces alcalde de la ciudad, Adolf Sauerland, que dimitió en 2012 después de que una abrumadora mayoría de sus conciudadanos votara en un referéndum a favor de su cese, por considerarlo en parte responsable de lo ocurrido.

La tragedia del Love Parade, que no ha vuelto a celebrarse, tuvo lugar el 24 de julio de 2010, cuando se registró una avalancha en el túnel que servía de acceso y salida al recinto en el que tenía lugar el evento.

En ningún momento estuvieron entre los investigados ni el alcalde de Duisburgo ni el director de Lopavent, lo que suscitó innumerables críticasMurieron 21 asistentes al festival, entre ellos ocho extranjeros,  y más de quinientas personas resultaron heridas, un drama que conmocionó al país y que tuvo una dimensión global por las diversas nacionalidades de las víctimas: alemanas, españolas, holandesas, australianas, italianas y chinas.

Entre los fallecidos se encontraban las españolas Clara Zapater y Marta Acosta, dos estudiantes de Erasmus de 22 años en la Universidad de Münster que habían acudido al festival para celebrar el fin de curso.

Según explicó Bien, la fiscalía y la policía, que interrogaron a más de 3.500 testigos, investigaron a diecisiete personas -una de ellas ya fallecida- antes de presentar cargos contra diez.

En ningún momento estuvieron entre los investigados ni el alcalde de Duisburgo ni el director de Lopavent, lo que suscitó innumerables críticas de los afectados y de los familiares de las víctimas. "Nunca hemos buscado responsables políticos o morales" de lo sucedido, quiso dejar claro Bien antes de iniciar su comparecencia ante los medios de comunicación. La Audiencia provincial de Duisburgo deberá ahora fijar una fecha para el inicio del juicio.

El Loveparade comenzó a celebrarse en Berlín en 1989 como un festival tecno callejero y en pocos años se convirtió en un evento de masas con cientos de miles de asistentes y decenas de actuaciones y DJ invitados.

En 2004 y 2005 el festival se suspendió al no contar con los suficientes patrocinadores y en ese momento entró en el negocio la empresa Lopavent.

En 2006 se celebró el último Love Parade en Berlín y los años siguientes el festival peregrinó por otras ciudades alemanas, hasta la última edición de 2010, en Duisburgo.