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La Fiscalía modifica su postura y pide la libre absolución del juez Serrano

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La Fiscalía ha pedido hoy la libre absolución del juez de Familia Francisco Serrano, acusado de prevaricación por prorrogar el régimen de visitas de un padre divorciado a su hijo, al no considerar acreditado que la resolución fuera dictada "dolosamente", aunque sí "de manera imprudente".

El Ministerio Público, que provisionalmente acusaba al magistrado de un delito de prevaricación dolosa por el que le pedía 10 años de inhabilitación, ha modificado así sus conclusiones durante la última sesión del juicio que ha acogido el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en Granada y que ha quedado visto para sentencia.

Según el fiscal, no ha quedado acreditado que el juez actuase de forma "dolosa" al dictar la resolución por la que cambiaba el régimen de visitas o asumir la competencia para pronunciarse al respecto, pese a que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer 4 ya había fijado el periodo de estancia del menor con sus progenitores.

No obstante, la acusación pública entiende que con su actuación, que permitió que el niño saliera en una procesión de Semana Santa de 2010, "no fue todo lo riguroso que debía", sobre todo porque con su medida "cercenaba" los derechos de la madre, a la que no llegó a escuchar.

Tampoco considera acreditado que actuara "en connivencia" con el abogado del padre del menor, que en este proceso hizo gestiones para garantizar la prórroga en el régimen de visitas, si bien cree que el juez sevillano "entendió mal la urgencia" de este asunto.

Por tanto cree que Serrano debió ser más "prudente" y practicar diligencias antes de tomar su decisión, como preguntar a los padres, a la Fiscalía o consultar el documento en el que, según lo que le hizo saber el niño durante el encuentro que mantuvieron, al parecer la madre ponía "obstáculos" a su salida en la procesión.

Por su parte, la acusación particular, que ejerce la madre del niño y que pide 20 años de inhabilitación para el magistrado, ha señalado que el procesado "no es ni justo ni decente" y que pudo tener "todo montado y cocinado" en un "ardid" junto al letrado del padre.

"A mi cliente y su hijo se les abdujo, fueron llevados a un limbo jurídico terrible que es la peor de las indefensiones", ha dicho el abogado de la acusación, que ha insistido en que Serrano "fustigó" la independencia judicial del juez competente para decidir sobre el régimen de visitas, en este caso el del Juzgado de Violencia sobre la Mujer 4.

Asimismo, ha señalado que el auto suponía "un cheque en blanco" para el letrado del padre con el que ganar el pleito del divorcio que se seguía en ese otro juzgado.

Por su parte, la defensa ha solicitado la libre absolución de Serrano no sólo por las dudas planteadas en el proceso a favor del procesado, sino por considerar que no se ha desvirtuado el principio de presunción de inocencia.

En el ejercicio de su última palabra, el juez Serrano ha reiterado que actuó ante una situación "de urgencia y necesidad" y ha subrayado el "sufrimiento y dolor" que su procesamiento le ha conllevado, si bien ha asegurado mantener su confianza en la Justicia, que espera seguir ejerciendo "con orgullo y decencia".

Durante el juicio, que ha quedado visto para sentencia, se han vuelto a repetir las advertencias del presidente del Tribunal, Lorenzo del Río, especialmente al abogado de la acusación particular, al que ha llegado a pedir que se retirara del estrado por su comportamiento y al que ha anunciado posibles sanciones.