Público
Público

Físicos e investigadores se unen para entender mejor el cáncer

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Físicos de partículas y científicos médicos combinarán esfuerzos para desarrollar técnicas de detección temprana y tratamientos avanzados para el cáncer, como un proyecto paralelo a la investigación sobre los orígenes y la composición del universo.

La Comisión de Investigación Nuclear Europea (CERN), que aloja el mayor colisionador de partículas del mundo, el LHC, dijo el jueves que el programa explorará nuevos modos de combatir el cáncer, intentando que los médicos y físicos trabajen juntos en lugar de aislados.

El programa se centrará en imágenes de alta resolución que pueden detectar tumores en las etapas iniciales y en los efectos generales de la terapia de partículas en el cuerpo humano, entre otros temas, dijo el CERN en un comunicado.

El programa "Físicos por la Salud de Europa" garantizará que los investigadores de todo el continente se encuentren con frecuencia para intercambiar ideas y descubrimientos que les permitan hallar nuevos tratamientos o mejorar los que ya existen.

Otro objetivo será crear un centro europeo para proporcionar radioisótopos innovadores a los hospitales y complejos de investigación.

El plan surgió este año en un taller que convocó a 400 físicos, biólogos y médicos en Ginebra para revisar sus áreas de investigación.

"A menudo los médicos y físicos pueden no saber qué aspectos de su trabajo serán relevantes para los otros", dijo Gillies McKenna, especialista en cáncer de la Oxford University, en un comunicado del CERN, explicando el sentido del programa.

El CERN es famoso por su proyecto para establecer qué ocurrió luego del Big Bang que creó el cosmos hace unos 13.000 millones de años.

La comisión tiene un presupuesto anual de 10.000 millones de francos suizos (unos 7.000 millones de euros), que incluyen el coste de operar el Gran Colisionador de Hadrones, la mayor máquina científica del mundo, situada debajo de la tierra al pie de las montañas Jura.

Los escépticos argumentan que el dinero debería usarse con fines más prácticos, pero los gobiernos que integran la comisión votan siempre a favor de seguir financiándola, pese a que están bajo la presión de fuertes déficit fiscales en sus propios países.