Publicado: 21.01.2014 16:48 |Actualizado: 21.01.2014 16:48

El FMI considera al sur de Europa la parte "más preocupante" de la economía mundial

El 'número 2' del organismo aprecia un riesgo de deflación en la eurozona de entre el 10% y el 20%

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El sur de Europa es todavía la parte más preocupante de la economía mundial para el FMI. Ni tan siquiera el "frágil" crecimiento positivo en la eurozona en 2014 alivia la inquietud.

"El sur de Europa sigue siendo la parte más preocupante de la economía mundial", dijo Olivier Blanchard, consejero económico y director del Departamento de Investigación del Fondo, durante la presentación de las previsiones de la institución.

"Prevemos un crecimiento positivo para el 2014, pero este crecimiento es frágil. Por un lado, las exportaciones son fuertes, pero por otra parte la demanda interna es débil, como consecuencia de los vínculos entre una actividad débil, bancos débiles, empresas débiles y las necesidades de consolidación fiscal", añadió.

En este sentido, Blanchard subrayó que para alcanzar en la región un crecimiento sostenido es necesario romper esa relación y contar con el apoyo tanto de la demanda exterior como interior.

De este modo, en la actualización de sus proyecciones, mientras mejora una décima sus previsiones para la zona euro, hasta el 1% en 2014 y el 1,4% en 2015, la entidad advierte de que la recuperación en la región se está produciendo de forma desigual.

Por otro lado, Blanchard ha identificado como una de las principales amenazas para la economía mundial el riesgo de que el bajo nivel de inflación registrado en la zona euro termine por transformarse en deflación, algo a lo que atribuyó una probabilidad de entre el 10% y el 20%.

Para alcanzar en la región un crecimiento sostenido es necesario contar con el apoyo tanto de la demanda exterior como interior 

"No prevemos deflación, sólo señalamos el riesgo", indicó el máximo responsable económico del FMI, quien apuntó que este riesgo se circunscribe básicamente a la zona euro y Japón.

En el caso de la eurozona, Blanchard destacó el retroceso experimentado por la inflación, aunque se mantiene en terreno positivo, y señaló una probabilidad de "entre el 10% y el 20%" de que acabe desembocando en deflación.

Para evitar la materialización de esta amenaza, el FMI subraya la importancia del compromiso del BCE para tomar todas las medidas necesarias que le permitan cumplir su objetivo de inflación.

"En la eurozona, el BCE tendrá que considerar medidas adicionales con este fin, como inyecciones de liquidez a largo plazo, incluyendo condiciones para la concesión de crédito, que fortalecerían la demanda y reducirían la fragmentación del mercado financiero", asegura la institución.